2017 - Año de la Formación - Decreto



Decreto: 053/2016
Número: 433/Año Xº del Episcopado
Fecha:        24.11.2016
Ref.:            Año de la Formación

Luis Urbanč,
por la gracia de Dios y de la Santa Sede Apostólica,
8º Obispo de Catamarca,
a todos los hijos de la Iglesia Particular de Catamarca


¡Gracia y paz de parte de Dios Padre y de Jesucristo nuestro Salvador! (Tito 1, 4)

“Estaba Juan (Bautista)… con dos discípulos y, mirando a Jesús que pasaba, dijo: ‘Éste es el Cordero de Dios’. Los dos discípulos, al oírlo hablar así, siguieron a Jesús. Él se dio vuelta y, viendo que lo seguían, les preguntó: ‘¿Qué quieren?’. Ellos le respondieron: ‘Rabbí – que traducido significa Maestro - ¿dónde vives?’. ‘Vengan y lo verán’, les dijo. Fueron, vieron dónde vivía y se quedaron con él ese día. Era alrededor de las cuatro de la tarde”. (Jn 1, 35-39)
Desde la fe se comprende la actitud de los dos discípulos y su indeleble recuerdo del incomparable acontecimiento, porque descubrir a Jesús, el Maestro, y quedarse con Él es el principio, la esencia y el fundamento de toda la vida cristiana, según el testimonio del Apóstol: “Para mí la vida es Cristo”. (Flp 1, 21)
Por eso, en el curso de los siglos, no ha cesado la Iglesia de “anunciar a las naciones la insondable riqueza de Cristo” para que, en unión con todos los santos, comprendan los pueblos “cuál es la anchura y la longitud, la altura y la profundidad; en una palabra”, para que puedan “conocer el amor de Cristo, que supera todo conocimiento, para ser colmados por la plenitud de Dios”. (Ef 3, 8.18-19)
Queridos hijos y hermanos en el Señor, insertos como estamos en la Misión Diocesana Permanente, durante los próximos años nos preparemos con especial ahínco para celebrar con digno corazón los cuatro siglos de vigencia entre nosotros del amor inmortal de la Virgen del Valle.
Transitaremos con humilde perseverancia la senda inexcusable del incansable tiempo, dando un paso cada año para avanzar en la participación del misterio del Señor de la mano de María, Maestra en el discipulado y Estrella en la misión, y para comprometernos lúcidamente  con la Misión Diocesana, de modo que, como Iglesia del Señor, salgamos al encuentro de todos.
Y para que no corramos “como a la ventura” (1 Cor 9, 26), decreto que a partir del día ocho de diciembre próximo, Solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Virgen María, hasta la misma fecha del año siguiente, se celebre en la Iglesia de Catamarca un Año de la Formación.
Para orientarlos en el camino les he dirigido una Carta Pastoral, en la que ofrezco una síntesis que procura explicar la necesidad, la esencia y los contenidos básicos de una formación permanente que nos lleve a ser auténticos discípulos-misioneros del Señor.
Los exhorto a leer este sencillo texto que nace de mi episcopal diligencia pastoral y los animo a dejar “que la Palabra de Cristo resida en ustedes con toda su riqueza. Instrúyanse en la verdadera sabiduría, corrigiéndose los unos a los otros. Canten a Dios con gratitud y de todo corazón, salmos, himnos y cantos inspirados. Todo lo que puedan decir o realizar, háganlo siempre en nombre del Señor Jesús, dando gracias por Él a Dios Padre”. (Col 3, 16-17)
Quiera la Virgen del Valle asistirnos a todos, para que pastores, consagrados ylaicos de nuestra Iglesia de Catamarca, asumamos con entusiasmo, fervor y constancia el deber de prepararnos para colaborar activa y eficazmente en la obra evangelizadora.
Dado en San Fernando del Valle de Catamarca, Sede Diocesana, a veinticuatro días del mes de noviembre del Año del Señor, Año del Compromiso Cívico y Ciudadano en la Misión Diocesana Permanente y Año Bicentenario de la Patria de dos mil dieciséis.