viernes

Seminaristas Mayores realizaron su convivencia anual en El Rodeo

Desde el pasado domingo 9 de febrero hasta el sábado 20, los seminaristas de la Diócesis de Catamarca, acompañados por el Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanč, y el Padre José Díaz, actual encargado de las vocaciones en nuestra Diócesis, compartieron su convivencia anual de verano en la villa veraniega de El Rodeo.
Fueron días de una fuerte vivencia de la fraternidad, que se vio expresada en las distintas actividades que realizaron los jóvenes. En la oportunidad reflexionaron la Carta Pastoral del Obispo con ocasión del Centenario Diocesano, compartieron una jornada de formación sobre el Jubileo Bíblico, a cargo del Padre Oscar Tapia, quien fue acompañado también por el Padre Elio Fernández; y participaron del Triduo en honor a la Virgen de Lourdes, Patrona de la Congregación de los Misioneros de la Inmaculada Concepción de Lourdes (Padres Lourdistas), sacerdotes que trabajan pastoralmente en la Parroquia de Ambato. En este marco de fiesta realizaron una misión, visitando algunos hogares de El Rodeo, culminando el día 11 con la procesión de antorchas y la celebración de la Santa Misa en la Gruta del Seminario Lourdista.
El día domingo 14, luego de la Santa Misa de las 11.00, presidida por Mons. Luis Urbanč, los seminaristas compartieron el almuerzo con sus familias en el predio del Polideportivo municipal. En el mismo lugar, el día lunes 15 recibieron la visita de los sacerdotes de la diócesis, que luego de concelebrar la Santa Misa, compartieron un almuerzo fraterno.
El día miércoles 17, Miércoles de Ceniza, los seminaristas tuvieron una jornada de reflexión y meditación en torno al mensaje de cuaresma de nuestro Obispo y luego compartieron con él, en la Catedral Basílica, la Santa Misa de imposición de las cenizas.
El día jueves 18 realizaron la tradicional caminata a Las Juntas, donde compartieron el almuerzo y disfrutaron de una tarde en contacto con la naturaleza.
La convivencia concluyó el día sábado 20 con la jornada de reflexión para agentes de pastoral, que se llevó a cabo en el Colegio Fasta Catamarca, de 8.00 a 18.00, en la que los seminaristas colaboraron en las áreas de servicios generales y liturgia.

domingo

Unas 130 personas vivieron con intensidad el retiro espiritual de Cuaresma


Alrededor de 130 personas colmaron el salón de actos del Colegio Fasta Catamarca, para participar del retiro espiritual concretado el sábado 20 de febrero, bajo la consigna de vivir más intensamente el Año Jubilar por los 100 años de la Diócesis de Catamarca, y más profundamente el sentido penitencial de la Cuaresma.
El mismo fue dictado por el Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanc, quien tomó como base de sus charlas el texto de la Carta Pastoral elaborada con ocasión del Centenario Diocesano; y citas bíblicas que ayudaron a la meditación individual de los asistentes.
En el inicio de su charla, el Pastor Diocesano habló sobre la necesidad de hacer un alto en la rutina diaria para mirar nuestro interior y descubrir hacia dónde caminamos personal y comunitariamente. Hizo hincapié en el significado de la conversión pastoral; y revitalizó el rol del laico en la vida de la Iglesia, exhortando a dejar de lado el clericalismo y las estructuras caducas, para lanzarnos a la renovación con la intención de hacer una pastoral diferente, entre otros aspectos.
La coordinación de los distintos momentos de la jornada de espiritualidad estuvo a cargo del Vicario Episcopal para la Pastoral, Pbro. José Antonio Díaz, con la colaboración de los jóvenes seminaristas de la Diócesis, quienes concluyeron el viernes 19 la convivencia de verano en El Rodeo, y laicos.
Se vivieron momentos de intensa espiritualidad, a través de las meditaciones individuales a la luz de las Sagradas Escrituras; el rezo del Santo Rosario; y el espacio dedicado a compartir la vivencia de cada uno de los participantes, instancia en que los testimonios fueron muy enriquecedores. Muchos se acercaron confiados en la misericordia divina al Sacramento de la Reconciliación; mientras que la Santa Misa, celebrada en la capilla del Colegio, fue el corolario de este encuentro con Dios como Iglesia diocesana.

viernes

Retiro espiritual de Cuaresma en Fasta

El sábado 20 de febrero, de 8.00 a 18.00, se llevará a cabo un retiro espiritual en las instalaciones del Colegio Fasta, sito en Maipú 561 de la ciudad capital. El mismo será dictado por el Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanč, quien en su Carta Pastoral recomienda: “…La vivencia más intensa de la oración, el ayuno y la caridad, que año a año renovamos, tiene ahora un particular sentido de ‘puerta de entrada’ espiritual al Año Centenario… La Cuaresma será el tiempo propicio para ser el punto de partida de un real proceso de conversión personal, comunitario y pastoral”.
Este encuentro está destinado a todas las personas que deseen vivir más intensamente el Año Jubilar declarado con motivo de los 100 años de nuestra Iglesia particular de Catamarca, y más profundamente el sentido penitencial de la Cuaresma, iniciada el pasado 14 de febrero, Miércoles de Ceniza.

miércoles

El 12 de marzo próximo


Llega a Catamarca el
Padre Darío Betancourt

Durante una conferencia de prensa ofrecida el miércoles 17 de febrero en el Obispado local, se dieron a conocer detalles de la llegada del Padre Darío Betancourt a Catamarca, los días 12 al 14 de marzo. La presencia del sacerdote itinerante forma parte de los actos programados con motivo del Centenario de la Diócesis de Catamarca y del Bicentenario de la Patria; y en un momento muy especial para la Iglesia como lo es la Cuaresma, tiempo penitencial, que se inicia con el Miércoles de Ceniza.
Los aspectos salientes de la presencia del sacerdote mundialmente conocido fueron brindados por el Pbro. José Antonio Díaz, Vicario Episcopal para la Pastoral; y los coordinadores de las actividades que desplegará el visitante en San Fernando del Valle, Aldo Castro y Judith Scheffer.
El Padre Díaz destacó que esta visita constituirá “una experiencia profunda de Dios, en el marco del Año Centenario de nuestra Diócesis, que se hace más intensa en este tiempo de Cuaresma”.
Debido a la amplia convocatoria que se genera en torno al presbítero de origen colombiano, el Vicario para  la Pastoral invitó a todas las personas que quieran colaborar con las distintas instancias previstas durante estas jornadas, a participar de una reunión en el Hospedaje del Peregrino, el martes 23 de febrero a  las 20.30.

Charlas para el Mundo de la Salud y sobre droga-dependencia

De acuerdo con el cronograma de actividades, el arribo del P. Betancourt a Catamarca está previsto el viernes 12 de marzo, a las 13.30; oportunidad en que será recibido en el Obispado local.
A las 18.30, ofrecerá una conferencia de prensa; en tanto que a las 19.30 se concretará la visita protocolar al Municipio de la Capital.
El sábado 13, de 9.30 a 12.00, en el Salón 1B del Predio Ferial Catamarca, se llevará a cabo la charla-debate destinada al Mundo de la Salud, especialmente a médicos, enfermeros, estudiantes de Medicina y Enfermería, docentes y agentes de Pastoral de la Salud. Sobre este particular, Aldo Castro explicó que como se trata de un espacio con cupo limitado, las acreditaciones se efectuarán en la secretaría de la Catedral Basílica.
Por su parte, en el Salón A del predio ferial, a las 11.00, se presentará la Banda Ban - Voc, encargada de los cantos y alabanzas; que luego dará inicio a la prédica del Padre Darío Betancourt, prevista a las 16.00.
La celebración eucarística será a las 19.30; 21.30, bendiciones y 22.30, cierre.
Para el domingo 14, está programada la disertación sobre droga-dependencia y violencia familiar, de 9.30 a 12.00, en el Salón 1B del predio ferial; mientras que a las 11.00, en el Salón 1 A del predio ferial, se presentará la Banda Ban - Voc; dando lugar posteriormente a la prédica del Padre Betancourt, prevista a las 16.00. A las 19.30 se celebrará la Santa Misa; 21.30, bendiciones y 22.30, cierre de las jornadas.

Transporte directo

Aldo Castro, uno de los organizadores, adelantó que para arribar al Predio Ferial Catamarca, donde se concentrarán las actividades, se habilitarán unidades de transporte de distintas empresas del medio, según lo acordado con las autoridades de Transporte de la provincia.

Reseña del P. Betancourt

El Padre Darío Betancourt nació en Medellín, Colombia, el 6 de septiembre de 1944. Estudió Filosofía y Teología en la Universidad Gregoriana de Roma. En la Pontificia Academia Alfonsiana de la misma obtuvo el doctorado en Teología Moral.
En la Universidad de Fordham de la ciudad de Nueva York, EE.UU., obtuvo la Licenciatura en Psicología.
Ejerció el ministerio de Párroco en la Diócesis de Brooklyn, Nueva York, y de asesor de Cursillos de Cristiandad.
Actualmente se dedica a dar cursos y seminarios de espiritualidad en muchos países del mundo, especialmente con médicos y sacerdotes de la Renovación Carismática Católica.
Es autor de varios libros inspirados en la espiritualidad de la Renovación Carismática, especialmente en el don de la sanación.

Mensaje del Obispo en el inicio de la Cuaresma

El pasado 5 de febrero hemos dado gracias al Señor por haber creado nuestra Diócesis de Catamarca encomendada a la protección de nuestra querida Virgen del Valle: Madre de Dios y Madre nuestra. “¡Nuestra Señora del Valle, ruega por nosotros!”
Con el Miércoles de Ceniza damos inicio al exigente tiempo de Cuaresma, que este año cobra particular importancia para nosotros ya que nos deberá ayudar a cultivar las actitudes y a realizar las acciones propias de un Año Jubilar, a saber: reconciliación con Dios y con los hermanos, restablecimiento del orden que favorece la buena convivencia de todos los ciudadanos, renovación del ardor misionero de cada uno y de todos los bautizados, revalorización de la vida sacramental y una afectiva y efectiva vivencia eclesial de nuestra fe. El núcleo está en renovarnos como Cuerpo Místico de Cristo que somos, es decir, ser de verdad su Iglesia, su comunidad, su pueblo, su familia. Todas estas figuras nos hablan de un todo orgánico. Todos caminando hacia un mismo lado, bajo la guía de un mismo Espíritu, el que ungió y resucitó a Jesucristo, y que hizo nacer su Iglesia
Para ilustrar bíblicamente nuestro peregrinar cuaresmal les propongo profundizar en una de las tantas experiencias edificantes del pueblo de Dios. Me refiero a lo vivido en tiempos de Nehemías, año 446 aC, aproximadamente, durante el reinado del rey persa Artajerjes I.
Nehemías (que significa ‘Dios consuela’), en el exilio, era el encargado de servir el vino en el comedor de Artajerjes I y gozaba de la estima del rey. Notemos que es un laico que se encuentra muy bien y sin necesidad de complicar su vida por nada. Sin embargo, al enterarse de la calamitosa situación tanto de la gente como de la ciudad de Jerusalén, cayó en una gran postración espiritual y dirigió una oración a Dios: “¡Ah, Señor! Que tus oídos estén atentos a la plegaria de tu servidor y a la plegaria de tus servidores, que se complacen en venerar tu nombre. Permíteme lograr mi cometido y que sea bien recibido por el rey” (Ne 1,11). Dios escuchó su plegaria movilizando al rey a percatarse de que su copero real andaba triste y a preguntarle qué le estaba pasando, a lo que Nehemías responde: “¿Cómo no voy a estar con la cara triste, si la ciudad donde están las tumbas de mis padres se encuentra en ruinas y sus puertas han sido consumidas por el fuego?” (Ne 2,3), y convenció al rey que le facilitara un comando especial para reconstruir la ciudad, sobre todo las murallas.
No me detendré en la reconstrucción material que emprendió Nehemías, pero si en la ‘rehabilitación moral’, ya que urgía rehacer los vínculos sociales entre los mismos hebreos que regresaban del exilio, sobre todo, porque los más afortunados se aprovechaban de los más pobres recurriendo a la usura y los abusos. Por eso las quejas se hacían cada vez más virulentas, lo cual llegó a oídos del sacerdote Esdras, quien intervino de manera enérgica e innovadora, proponiendo la remisión de las deudas. El dirigente Nehemías no dilató su respuesta, dando el ejemplo: “Lo que ustedes hacen no está bien…También yo, mis hermanos y mi gente hemos prestado dinero y trigo. Condonemos la deuda” (Ne 5,9-10). La iniciativa de Nehemías fue aplaudida por todos: “Restituiremos todo, sin reclamarles nada; haremos como tú dices” (Ne 5,12).
Comentando esta buena disposición de la gente, Nehemías refirió más detalladamente su comportamiento totalmente desinteresado en el desarrollo de su misión en la reconstrucción de Israel: “Los primeros gobernadores que me habían precedido gravaban al pueblo, exigiéndoles cada día pan y vino…Yo, en cambio, no obré de esa manera por temor de Dios…nunca exigí el impuesto debido al gobernador, porque el pueblo ya debía soportar un duro trabajo” (Ne 5,15-18).
En el trabajo de reconstrucción encontraron entre las ruinas el Libro de la Ley (Torah), de modo que, el primer día del séptimo mes, delante del pueblo reunido hubo una lectura solemne de la Ley por parte del sacerdote Esdras y de sus ayudantes: “La alegría fue muy grande. Día tras día, desde el primer día de la semana hasta el último, se leyó el libro de la Ley de Dios. Durante siete días se celebró la Fiesta, y el octavo día hubo una asamblea solemne, como está establecido” (Ne 8,17-18).
El volver a descubrir la Ley, que expresa la voluntad de Dios, provocó una reflexión en todo el pueblo que, de hecho, descubrió que no había cumplido con Dios y ruega humildemente perdón en una ‘confesión’ pública de culpa: “nuestros reyes, nuestros jefes, nuestros sacerdotes y nuestros padres no practicaron la Ley; no hicieron caso de tus mandamientos ni de las advertencias que les habías hecho…hoy estamos esclavizados; sí, somos esclavos aquí, en el país que diste a nuestros padres, para que gozáramos de sus frutos y de sus bienes” (Ne 9,34.36). Hasta se llega a firmar una especie de ‘pacto de fidelidad’ a la Ley (cf. Ne 10,1-40), por ejemplo: no casar las hebreas con extranjeros, respetar el descanso sabático, llevar cada año al templo los primeros frutos de la tierra, etc. Como se ve, un serio intento de volver a observar la Ley, reafirmando su carácter divino.
Nosotros también debemos hacer un profundo examen de conciencia para reconocer nuestras infidelidades y omisiones, pedir perdón, restituir y también establecer un ‘pacto de fidelidad’ con el Amor de Dios: “amor con amor se paga”.

 
Este tiempo cuaresmal debe llevarnos a realizar, con generosidad, gestos de caridad, justicia y servicio para con nuestros semejantes; inspirados en el amor divino, forjar actitudes en orden a renovar nuestras estructuras sociales y eclesiales, que sólo serán posibles si cada uno purificó y sanó su propio corazón. No nos olvidemos que la renovación debe ser integral: abarcar toda nuestra vida, tanto civil como eclesial, familiar como personal, espiritual como profesional, privada como comunitaria, científica como moral; ningún resquicio del ‘hombre viejo, debe quedar en pie.
Entremos de buena gana a la palestra cuaresmal, convencidos de que el ayuno, la oración y las obras de caridad generosamente realizadas obrarán profundas y duraderas transformaciones en nuestras vidas, recordando la Palabra de Dios: “Sepan que el que siembra mezquinamente, tendrá una cosecha muy pobre; en cambio, el que siembra con generosidad, cosechará abundantemente.” (2 Cor 9,6-7). El camino cuaresmal conduce a la Pascua; Pascua es Libertad. Sólo Cristo nos hace libres, pues para que seamos libres nos redimió con su muerte y resurrección (cf. Gal 5,1). Libres fuimos creados, y sólo quien es verdaderamente libre en Cristo y con Cristo, es Feliz.

Son mis votos más entrañables que toda nuestra Iglesia diocesana de Catamarca logre, durante todo este año, una profunda renovación y una gran capacidad para escuchar al Espíritu Santo, que es el motor de toda vida creyente y comprometida con el anuncio de la Buena Nueva.

Mons. Luis Urbanč
Obispo de Catamarca

Miércoles de Ceniza: comienza la Cuaresma


Con el Miércoles de Ceniza, el 17 de febrero comienza la Cuaresma, tiempo penitencial, que nos prepara para la celebración de la Pascua de Resurrección.
La Santa Misa central de imposición de las cenizas será a las 20.30 en la Catedral Basílica de Nuestra Señora del Valle.
En la parroquia de San Antonio de Padua, la celebración eucarística se oficiará a las 20.00, con la bendición e imposición de la ceniza. La misma será presidida por el párroco, Pbro. Lic Oscar Alfredo Tapia.
Significado de este día
La imposición de las cenizas nos recuerda que nuestra vida en la tierra es pasajera y que nuestra vida definitiva se encuentra en el Cielo.
La Cuaresma comienza con el Miércoles de Ceniza y es un tiempo de oración, penitencia y ayuno. Cuarenta días que la Iglesia marca para la conversión del corazón.
Origen de la costumbre
Antiguamente los judíos acostumbraban cubrirse de ceniza cuando hacían algún sacrificio y los ninivitas también usaban la ceniza como signo de su deseo de conversión de su mala vida a una vida con Dios.
En los primeros siglos de la Iglesia, las personas que querían recibir el Sacramento de la Reconciliación el Jueves Santo, se ponían ceniza en la cabeza y se presentaban ante la comunidad vestidos con un "hábito penitencial". Esto representaba su voluntad de convertirse.
En el año 384 d.C., la Cuaresma adquirió un sentido penitencial para todos los cristianos y desde el siglo XI, la Iglesia de Roma acostumbra poner las cenizas al iniciar los 40 días de penitencia y conversión.
Las cenizas que se utilizan se obtienen quemando las palmas usadas el Domingo de Ramos del año anterior. Esto nos recuerda que lo que fue signo de gloria pronto se reduce a nada.
También fue usado el período de Cuaresma para preparar a los que iban a recibir el Bautismo la noche de Pascua, imitando a Cristo con sus 40 días de ayuno.
La imposición de ceniza es una costumbre que nos recuerda que algún día vamos a morir y que nuestro cuerpo se va a convertir en polvo. Nos enseña que todo lo material que tengamos aquí se acaba. En cambio, todo el bien que tengamos en nuestra alma nos lo vamos a llevar a la eternidad. Al final de nuestra vida, sólo nos llevaremos aquello que hayamos hecho por Dios y por nuestros hermanos los hombres.
Cuando el sacerdote nos pone la ceniza, debemos tener una actitud de querer mejorar, de querer tener amistad con Dios. La ceniza se le impone a los niños y a los adultos.
El ayuno y la abstinencia
El miércoles de ceniza y el viernes santo son días de ayuno y abstinencia. La abstinencia obliga a partir de los 14 años y el ayuno de los 18 hasta los 59 años. El ayuno consiste hacer una sola comida fuerte al día y la abstinencia es no comer carne. Este es un modo de pedirle perdón a Dios por haberlo ofendido y decirle que queremos cambiar de vida para agradarlo siempre
La oración
La oración en este tiempo es importante, ya que nos ayuda a estar más cerca de Dios para poder cambiar lo que necesitemos cambiar de nuestro interior. Necesitamos convertirnos, abandonando el pecado que nos aleja de Dios. Cambiar nuestra forma de vivir para que sea Dios el centro de nuestra vida. Sólo en la oración encontraremos el amor de Dios y la dulce y amorosa exigencia de su voluntad
El sacrificio
Al hacer sacrificios (cuyo significado es "hacer sagradas las cosas"), debemos hacerlos con alegría, ya que es por amor a Dios. Si no lo hacemos así, causaremos lástima y compasión y perderemos la recompensa de la felicidad eterna. Dios es el que ve nuestro sacrificio desde el cielo y es el que nos va a recompensar. “Cuando ayunéis no aparezcáis tristes, como los hipócritas que desfiguran su rostro para que los hombres vean que ayunan; en verdad os digo, ya recibieron su recompensa. Tú cuando ayunes, úngete la cabeza y lava tu cara para que no vean los hombres que ayunas, sino Tu Padre, que está en lo secreto: y tu padre que ve en lo secreto, te recompensará“ (Mt 6,6).

sábado

La Virgen del Valle derramó gracias en la lejana Antofagasta de la Sierra

El viernes 12 de febrero culminó su visita a los departamentos Santa María y Antofagasta de la Sierra, la Imagen auténtica de la Virgen del Valle, que vienen recorriendo distintas parroquias del interior de la Diócesis, como parte de las celebraciones con ocasión del Centenario de la Diócesis y del Bicentenario de la Patria. Es importante destacar que las parroquias de San José y Nuestra Señora de la Candelaria (Santa María) y de la Virgen de Loreto (Antofagasta de la Sierra) pertenecen a la hermana Prelatura de Cafayate, cuyo gobierno eclesiástico está a cargo del Obispo Prelado Mariano Moreno, de la Orden de los Agustinos; es decir que la Virgencita del Valle unió bajó su manto dos jurisdicciones eclesiásticas diferentes, por compuestas por hermanos catamarqueños.

Desde Santa María a AntofagastaLuego de la Serenata a la Virgen, ofrecida el jueves por la noche, con números artísticos preparados por la gente de Santa María, tierra de poetas y cantores, y la presencia de Los Cantores del Alba, que llegaron desde Salta para homenajearla; cuando aún febo no asomaba, la Sagrada Visitante emprendió su marcha hacia Antofagasta de la Sierra. Una vez más, una enorme caravana la escoltó; apenas salió del templo, donde recibió la veneración de miles de devotos, que llegaron de los lugares más distantes del departamento; hasta el aeropuerto Campo de El Arenal, desde donde emprendió el vuelo hasta Antofagasta. A la comitiva diocesana de Catamarca, integrada por el Obispo, Mons. Luis Urbanc; el Vicario General, Pbro. Julio Quiroga del Pino; el párroco de Fray Mamerto Esquiú, Pbro. Héctor Salas; y los jóvenes Eugenio Pachado y José Aguirre, quienes el próximo mes serán ordenados Diáconos; se sumó la local, compuesta por el Obispo de la Prelatura de Cafayate, Mons. Mariano Moreno; los párrocos de la Virgen de la Candelaria y de San José, Pbros. Adelino Martín Bravo y Miguel Fuenzalida, respectivamente; el Pbro. Antonio Gallubo; a quienes se sumó el intendente de Santa María, Jorge Andersch, y su esposa, quienes acompañaron a la Sagrada Imagen hasta la ciudad capital, en un gesto de retribución por su visita al Valle del Yokavil.

Llegada a Antofagasta
Proveniente del aeropuerto Campo de El Arenal, la Imagen y su comitiva descendió en el pista de aterrizaje de Antofagasta de la Sierra, donde la esperaba una gran cantidad de pobladores de la zona, junto con las Misioneras de Jesús Verbo y Víctima, religiosas que atienden espiritualmente a la gente del lugar; autoridades civiles, de la Policía Provincial y Gendarmería Nacional; delegaciones escolares y de otras instituciones del pueblo.
Desde allí se emprendió la marcha hacia la villa, engalanada para recibir a la Reina que los volvió a visitar luego de 21 años. El pueblo fue adornado totalmente y los carteles se repetían con frases de amor y agradecimiento por este encuentro con la “Madrecita”, como la gente de tierra adentro la llama.
Colocada en un altar situado afuera del pequeño templo parroquial, los pobladores tomaron gracia y aprovecharon esta oportunidad especial para recibir el Sacramento de la Reconciliación, administrado por los Obispos y los sacerdotes, quienes se ubicaron en distintos sectores para confesar a los fieles.

Acto protocolar
Antes de la celebración de la Eucaristía, se realizó el acto protocolar, que se inició con la entonación de las estrofas del Himno Nacional Argentino; palabras de bienvenida a cargo de autoridades y representantes de las distintas instituciones del medio.
Durante la Santa Misa, ambos Obispos compartieron la homilía, para expresar “el gozo y la alegría por la presencia de la Virgen del Valle, tan querida y venerada… para interpretar la vida de acuerdo a lo que Ella nos pide”. “No nos quedemos sólo con el sentimiento, demostrémosle nuestro amor al prójimo”, expresó Mons. Moreno; en tanto que Mons. Urbanc agradeció la presencia de fieles de Antofalla, El Peñón, Antofagasta, La Redonda, a quienes les dijo que “tienen que sentirse dichosos de que la Virgen del Valle cuatro veces centenaria está hoy con ustedes. Es la segunda vez que los visita y esto es una gracia muy especial”. También comentó que “me impactó ver a varios de ustedes que estaban arrodillados esperando a la Madre de Dios”; haciendo hincapié en la necesidad de contar con vocaciones sacerdotales y religiosas de esa comunidad, que lleven a Dios a los hermanos.
Finalizada la Santa Misa, se concretó la procesión alrededor de la plaza del pueblo, encabezada por un Misachico, seguida por los peregrinos y los jinetes, quienes a su finalización le rindieron su homenaje. También lo hicieron las copleras, entre ellas la niña Elsa Gómez.
Rostros curtidos con miradas implorantes y agradecidas; brazos extendidos para llegar hasta Ella; flores colocadas a sus pies, fueron algunos de los gestos que se multiplicaron ante la presencia de Nuestra Madre del Valle.
La despedida fue emotiva y ninguno se quedó en sus casas, todos salieron en cualquier medio para acompañar a su Madre del Valle hasta la pista desde donde partió nuevamente a la Catedral Basílica, en la ciudad capital.
La lejana Antofagasta, perdida en el inmenso, bello e imponente paisaje compuesto por montañas, volcanes y jasis, característicos de la región Oeste catamarqueño, vivió una jornada extraordinaria, porque recibió las bendiciones de Dios a través de su Madre, en la advocación de la Pura y Limpia Concepción del Valle.

Bendición de los angares
Ya en el aeropuerto Felipe Varela, Mons. Luis Urbanc bendijo los angares, en retribución al servicio ofrecido por la dirección de Aeronáutica de la provincia, a través de su personal, especialmente los pilotos Juan Guillermo Dré y Carlos Alvarez, quienes tuvieron el privilegio de trasladar a la Sagrada Imagen durante esta segunda etapa del recorrido por tierras tan distantes como Antofagasta de la Sierra y Santa María, cuyos pobladores vivieron un hecho histórico para su comunidad y sagrado para sus vidas.

miércoles

Imponente muestra de amor

La  Virgen del Valle en Santa María
Una multitudinaria y fervorosa manifestación de fe mariana se vivió el martes 9 de febrero en la Capital de los Valles Calchaquíes, con la presencia de la Imagen auténtica de la Virgen del Valle, que conmovió los corazones de sus hijos de tierra adentro. Hoy, como hace 21 años, con ocasión del Año Mariano Diocesano, volvió a tierras santamarianas para prodigar sus dones en cada uno de los rincones que visitó.
Santa María se vistió de fiesta para recibir a la Madre Morenita, en el marco de los 100 años de la creación de la Diócesis de Catamarca, del Bicentenario de la Patria, y del Tricentenario de la fundación de Santa María y la declaración de la Virgen de la Candelaria como Protectora y Patrona del departamento del Oeste catamarqueño. Nadie fue indiferente a su paso, todos se volcaron a la ruta y a las calles por donde se desplazaba, en un trayecto de 14 kilómetros, iniciado en la localidad de San José, desde donde partió alrededor de las 8.00, atravesando distritos como La Loma, Loro Huasi, La Soledad, entre otros. Nuevamente una interminable caravana la acompañó; la avanzada estaba conformada por los motociclistas y ciclistas, que en cada fiesta peregrinan hasta su Catedral ubicada en la ciudad capital y ahora la homenajearon en su propio terruño. La sirena del camión de los Bomberos Voluntarios y la bocina del móvil policial anunciaban la presencia de la Reina, que daba paso a la gran cantidad de vehículos y peregrinos de a pie que se sumaban a la marcha.
Dos jurisdicciones eclesiásticas diferentes: la Diócesis de Catamarca y la Prelatura de Cafayate se unieron en torno a Ella, y sus respectivos Obispos: Mons. Luis Urbanc y Mariano Moreno, llevaron un mensaje de fe y esperanza a los hermanos. Ambos peregrinaron junto con el pueblo y sus autoridades; delegaciones escolares; miembros de instituciones y organizaciones sociales; los tradicionales serenateros y Jinetes, todos dijeron presente en esta verdadera fiesta de la fe. Prácticamente ninguna casa quedó sin adornarse con gallardetes, banderas, globos; y los pétalos de flores cayeron sobre la urna que guarda el Tesoro de los catamarqueños.
Alrededor de las 11.30 arribó a la parroquia de la Virgen de la Candelaria, situada en el centro de la cabecera departamental, donde otra multitud de devotos la esperaba para prodigarle su amor incondicional. Llegaron detrás de ella los Obispos de la Diócesis de Catamarca y de la Prelatura de Cafayate, Mons. Luis Urbanc y Mariano Moreno, respectivamente, junto con el intendente de Santa María, Jorge Andersch, y funcionarios municipales; miembros del Concejo Deliberante local, autoridades de las fuerzas de seguridad, entre otras.
El párroco del lugar, Pbro. Adelino Martín Bravo, dio la bienvenida a la Sagrada Visitante; mientras que el intendente anfitrión agradeció “en nombre del pueblo de Santa María a Mons. Urbanc y Mons. Moreno, la posibilidad de que después de 21 años tengamos la presencia de la Imagen auténtica de la Virgen del Valle”. “Es una fecha única -dijo el jefe comunal- para demostrar nuestra devoción y amor a la Virgen del Valle”. En adhesión a estos actos celebrativos, la Municipalidad de Santa María decretó asueto para el martes 2, por la llegada de la Visitante de lujo, que peregrinó al encuentro de los hijos que muchas veces no pueden llegar hasta su Casa habitual en San Fernando del Valle.                  
Luego, la multitud saludó con pañuelos flameando e himnos de alabanza a la Sagrada Imagen, que ingresó al templo parroquial, en brazos de Mons. Moreno, para ser colocada después en su urna procesional, donde recibió la veneración de los devotos a largo de toda la jornada, que culminó con la celebración eucarística central, oficiada en la parroquia de la Virgen de la Candelaria.
Todo se movilizó en torno a la Sagrada Imagen y nada quedó sin ser envuelto por la gracia santificante que inunda el Valle del Yokavil durante estos días.
 Programa para jornadas siguientes
El programa previsto para las dos jornadas restantes es el siguiente:  
Miércoles 10
6.00; 8.00 y 18.00, Santa Misa. 
19.00- Partida hacia Fuerte Quemado; 
24.00- Regreso a Santa María.
Jueves 11: 6.00; 8.00 y 19.30- Santa Misa. 
21.00- Serenata a la Virgen.

sábado

La Iglesia Diocesana de Catamarca celebró jubilosa los 100 años de su creación


Con la celebración eucarística concretada en la Catedral Basílica de Nuestra Señora del Valle, la Iglesia de Catamarca festejó sus 100 de vida, conmemorando aquel 5 de febrero de 1910, en que el Papa Pío X, hoy venerado en los altares, erigiera la Diócesis de Catamarca, mediante la Bula Soliccitudine, designando como obispo a Mons. Bernabé Piedrabuena, quien se hizo cargo de la misma el 20 de abril de 1911. La Catedral Basílica se vio desbordada por la gran cantidad de fieles que se dio cita para participar de la Santa Misa presidida por el Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanč, y concelebrada por el Obispo Emérito de Catamarca, Mons. Elmer Osmar Miani, y sacerdotes de la Diócesis, muchos de los cuales llegaron de puntos geográficos distantes del territorio diocesano.
Participaron el Intendente de San Fernando del Valle de Catamarca, Dr. Ricardo Gaspar Guzmán, acompañado por su esposa Patricia Breppe; el ministro de Educación, Ciencia y Tecnología, Lic. Mario Perna, entre otras autoridades legislativas, judiciales y militares. También dijeron presente religiosas, miembros de los movimientos, instituciones y áreas pastorales, observándose una gran cantidad de jóvenes; y el Pueblo de Dios en general.

Saludo del Papa Benedicto XVI
En el inicio de la ceremonia religiosa, el Secretario Canciller, Pbro. Juan Néstor Olmos, leyó el saludo enviado para la ocasión por el Papa Benedicto XVI. El texto expresa su “saludo cordial al Obispo, Mons. Luis Urbanč, y a sus Colaboradores, como asimismo a los Sacerdotes, Comunidades Religiosas y Fieles Laicos, y juntamente con ellos eleva plegarias de agradecimiento al Altísimo por los abundantes frutos de vida cristiana alcanzados en estos años”.
Asimismo, consigna: “el Santo Padre los alienta a una generosa entrega a la Nueva Evangelización que se plasme en una creciente formación cristiana, una más activa participación en los diversos apostolados, para que esa porción del Pueblo de Dios testimonie, en todo momento, con renovado ardor, las genuinas y permanentes enseñanzas de Cristo Redentor a la que está llamada la Iglesia”.
Finalmente da su bendición apostólica, indicando: “Con estos deseos e implorando la protección de la Virgen Santísima, tan venerada por el pueblo catamarqueño, bajo advocación de Nuestra Señora del Valle, el Sumo Pontífice les imparte con benevolencia la implorada bendición apostólica”.

Homilía
En el inicio de su homilía, Mons. Luis Urbanč pidió disculpas por las incomprensiones que existieron durante estos años de vida eclesial; y transmitió el saludo cordial del Obispo Metropolitano, Mons. Mario Cargnello por este acontecimiento. También pidió elevar súplicas por el Santo Padre, que hizo llegar su saludo y bendición; anunciando que enviará un delegado personal para presidir las fiestas centrales, que se desarrollarán el 21 de agosto, día de San Pío X, creador de esta Iglesia particular de Catamarca.

(Texto completo de la homilía)
Queridos hermanos:
Nos hemos congregado en la Catedral Basílica, junto a nuestra Madre del Valle, para dar gracias por los 100 años de nuestra Iglesia diocesana.
A todos: sacerdotes, consagrados, seminaristas y laicos les agradezco de corazón que se encuentren hoy aquí para celebrar esta Santa Misa de alabanza a Dios por su infinita bondad para con su pueblo, puesto que hace exactamente 100 años inspiró a SS Pío X para que erigiera esta Diócesis y así los hombres y mujeres de este suelo pudieran ser atendidos más solícitamente en su peregrinar hacia el cielo y orientados en su compromiso terrenal.
Nuestros antepasados pudieron escuchar al profeta que les decía: “¡Arriba, resplandece, que ha llegado tu luz, y la gloria del Señor sobre ti ha amanecido!...Alza los ojos y mira: todos se reúnen y vienen a ti. Tus hijos vienen de lejos y tus hijas son llevadas en brazos.
No nos quepa la menor duda que esta realidad ha ido creciendo a lo largo de estos cien años. Cada año lo constatamos con ocasión de las fiestas en honor a nuestra Señora Tutelar, la Virgen del Valle. ¡Cómo no cantar y alabar al Señor por su bondad, su fidelidad, su amor y su inconmovible presencia en medio nuestro! ¡Qué triste si hay pocos o muchos que nos pudieran objetar que todo esto es una fantasía! Eso nos apremiaría a redoblar los esfuerzos evangelizadores a fin de que nadie en nuestra diócesis se sintiera extraño en medio de tantas bendiciones del Señor.
Esta jurisdicción eclesiástica, que sociológicamente vista es fruto de una división, sin embargo, es la más fiel muestra de la unidad de toda la Iglesia. Toda la única Iglesia de Jesucristo acontece en esta Iglesia particular. Ella ha sido creada, en la providencia de Dios, para vivir y testimoniar el objeto central de la oración sacerdotal de Jesús: “Padre santo, cuida en tu nombre a los que me has dado, para que sean uno como nosotros”. La Iglesia es misterio de Comunión a ejemplo de la Trinidad divina. La Iglesia es misterio de unidad en la diversidad. La Iglesia, Esposa o Cuerpo Místico de Jesucristo, es una, santa, católica y apostólica. Para que la Iglesia subsista debe haber bautizados orgánicamente unidos, guiados por un pastor, iluminados por la Palabra de Dios, fortalecidos por los Sacramentos y animados por la Caridad, teniendo como fuente y cumbre de su vida la Eucaristía. Todo esto lo tenemos desde hace cien años por libérrima voluntad de Dios.
En su oración Jesús pide a su Padre que nos ‘santifique en la Verdad’, es decir, en su Hijo eterno y encarnado, por eso dice: ‘tu PALABRA es Verdad. Jesucristo es la Verdad que ilumina a todo hombre. Nuestra diócesis está al servicio de esta Verdad y debe anunciar creíblemente esta Verdad. Sólo esta Verdad nos hace libres; libres para ser amados y para amar. María, nuestra Madre, es la Madre de la Verdad.
Desde hace 100 años hemos recibido la inexcusable, indelegable e impostergable misión de hacer conocer al mundo a quien es el fundamento de todo cuanto existe, visible o invisible: Jesucristo de Nazaret, el Señor. Por esto también oró Jesús al Padre: ‘Como Tú me has enviado, Yo también los he enviado…conságralos a esta Verdad’. Nuestra gran Verdad es Evangelizar: ser ‘discípulos-misioneros’. San Pablo lo entendió muy bien cuando a los Corintios les decía: ‘Predicar el Evangelio no es para mí ningún motivo de gloria, es más bien un deber que me incumbe. Y, ¡ay de mí si no predicara el Evangelio!’ (1Cor 9,16).
El Señor ora no sólo por los agentes cualificados de la evangelización, sino por todos aquellos que van a creer por el ejemplo y la palabra de éstos, ‘a fin de que todos sean uno, como Tú, Padre, en Mí y Yo en Ti, de modo que el mundo crea que Tú me has enviado’. Esta unidad de sus ‘discípulos – misioneros’ no la quiere a medias, sino plena, de allí que insiste: ‘Yo les he dado la gloria que Tú me diste para que sean uno como nosotros somos uno…para que sean perfectamente uno y el mundo conozca que Tú me has enviado y que los has amado como me has amado a Mí’.
No sólo el Señor oró a su Padre por nosotros, sino que nos dejó a su Madre como nuestra Madre para que nos ayude a cumplir nuestra misión, para que nos reconforte en nuestras fatigas, penas y fracasos, para que nos enseñe a suplicar con humildad la gracia de la fidelidad y perseverancia en el buen obrar y para que nos congratulemos en hacer siempre la voluntad de Dios con actitud de servidores.
En la Carta pastoral, nº7, les decía que: ‘Si bien, el Jubileo, con ocasión del Centenario, nos hace pensar en festejos, que debe haberlos, no obstante necesitamos, sobre todo, hacer un profundo examen de conciencia, personal y colectivo, para animarnos al arrepentimiento y a la penitencia por nuestros innumerables y gravísimos pecados, tanto de obra como de omisión’, por eso, en esta celebración pediremos al Señor la gracia de reconocer las luces y sombras de nuestro obrar personal y comunitario, a fin de agradecer los frutos, de pedir perdón por las faltas y omisiones y de reparar los daños con un renovado ardor misionero.
No dudemos en acudir a María, pues jamás se oyó decir que quien a Ella haya recurrido fuese desoído. ¡Nuestra Señora del Valle, ruega por nosotros!

Indulgencia plenaria
En el momento del ofertorio, la señora María Mercedes Ibáñez, de 103 años de edad, representando a la Iglesia Diocesana Centenaria, acercó los dones hasta el altar. Luego hizo lo propio una familia con sus tres generaciones.
Luego de la Comunión, el Delegado Episcopal del Santuario y Catedral Basílica, Pbro. Domingo Chaves, leyó el texto por el cual el Obispo, en unidad con el Papa, otorgó una indulgencia plenaria a los fieles presentes que hayan recibido los Sacramentos de la Confesión y la Comunión.
Como cierre del acto litúrgico, el coro dirigido por el profesor Ariel Escobal entonó con todos los presentes el cumpleaños feliz.
Finalizada la Santa Misa, se proyectó en una pantalla gigante un breve repaso de la historia de la Diócesis centenaria.

La Imagen de la Virgen del Valle culminó su histórica visita al Este provincial


El jueves 4 de febrero de 2010 quedará grabado en la retina y el corazón de tantos hermanos de Los Altos, que vivieron una verdadera fiesta en la culminación del recorrido de la Imagen auténtica de la Virgen del Valle, por localidades del Este catamarqueño, en el marco de los festejos por el Centenario de Diócesis de Catamarca y del Bicentenario de la Patria. El clima se asoció con una leve llovizna que trajo alivio a las calurosas jornadas previas, y emuló lágrimas de despedida de sus hijos, ya acostumbrados por unos días a su presencia maternal.
Una larga caravana de vehículos entre automóviles, camionetas, motos y bicicletas acompañó a la Morenita del Valle desde Bañado de Ovanta, entre el ruido de las bocinas y el silencio de oración, que martizaron el trayecto hasta Los Altos. El intendente César Rafael Olveira junto con miembros del Concejo Deliberante y funcionarios de su gabinete recibieron a la Ilustre Visitante en la ruta a la altura de la capilla de San Cayetano, donde se congregó una gran cantidad de fieles y jinetes, que marcharon delante de la Sagrada Imagen. Desde ese punto, el Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanc, y los jefes comunales de Los Altos y Bañado de Ovanta, César Olveira y Elpidio Guaraz, respectivamente, junto con peregrinos de a pie hasta la plaza donde se levantó el altar para la celebración de la Santa Misa, presidida por el Señor Obispo.

Interés Municipal
Previamente, se concretó el acto protocolar en cuyo transcurso se leyó el decreto Nº 0011/10, a través del cual se declaró de “Interés Municipal la visita de Nuestra Señora del Valle al Municipio de Los Altos, con motivo del Centenario de la Diócesis de Catamarca”. El mismo instrumento legal declaró “Huésped de Honor al Señor Obispo de Catamarca, Mons. Luis Urbanc”.
El intendente Olveira dirigió un discurso en el que expresó “la inmensa alegría de haber tenido la gracia de recibir a Nuestra Virgen del Valle… Quisiera abrazar espiritualmente a los pobladores de esta localidad como a quienes llegaron de tantos lugares a rendirle homenaje… Ella piensa en nosotros y piensa con amor. Por eso le pido que continúe intercediendo por nosotros como desde hace siglos viene protegiendo a sus hijos”. Luego se sucedieron las palabras de representantes de la comunidad, especialmente del sector educativo. En la ocasión estuvo presente el subsecretario de Seguridad, Dr. Luis Baracat.

Como broche de oro, la Sagrada Imagen recibió el homenaje de los jinetes, como también de los cuerpos de danzas de la localidad; y la veneración de los devotos que desfilaron frente a la urna, hasta su partida hacia la Catedral Basílica, donde fue colocada nuevamente en el Camarín, esperando salir al encuentro de sus hijos de Santa María y Antofagasta de la Sierra.
De esta forma, una página de amor filial se inscribió en la historia de los departamentos El Alto y Santa Rosa, con este hecho que, por segunda vez en la historia eclesiástica de Catamarca, ocurre con la visita de la Imagen cuatro veces centenaria de la Virgen Valle.

En Bañado de Ovanta
El miércoles 3 febrero, antes de que despuntara el alba, cuando las estrellas se desvanecían en el firmamento y comenzaba lentamente a aparecer tímido el sol anunciando un nuevo día, la Imagen dejó la villa de El Alto, luego de una vigilia, corolario de dos intensas jornadas de reflexión y formación en torno a la Madre del Valle.
Una caravana, encabezada por el párroco de la Inmaculada Concepción de El Alto, Pbro. Héctor Moreno, acompañó a la Madre Morena hasta la localidad de Las Cañas, donde fue recibida por el párroco de Santa Rosa, Pbro. Luis Páez, y los fieles que entonaron cánticos de alabanza a la Madre del Cielo. En el lugar, el Obispo dejó su mensaje e impartió su bendición; y continuó el camino donde se sucedieron los gestos de devoción y de amor a María en la querida advocación del Valle. Durante 46 kilómetros, los devotos se apostaron a la vera del camino para saludarla con aplausos, pañuelos en alto, y flores en mano; enfermos, ancianos, niños, jóvenes, matrimonios; jinetes, motociclistas, todos dejaron sus tareas habituales para esperar a la Madre que salió al encuentro de sus hijos. Casas adornadas, banderas, gallardetes, globos fueron los signos del clima de fiesta que vivieron durante estos días las localidades del Este provincial.
El arribo a Bañado de Ovanta fue lento debido a la gran cantidad de personas que tomaban gracia de la Imagen en la ruta de ingreso a la localidad, donde fue recibida por el intendente Elpidio Guaraz, abanderados y escoltas de escuelas, gauchos y los pobladores de la zona. A escasos metros de la parroquia, mostrando una mayor cercanía de la Madre a sus hijos, la urna fue bajada del móvil y trasladada en andas por efectivos de la Policía de la Provincia, que en todo momento desde su salida de la Catedral Basílica resguardaron el Tesoro más preciado de los catamarqueños.
Acto protocolar
En el centro del distrito santarroseño, una gigantesca carpa fue colocada frente al atrio del templo en honor a Santa Rosa de Lima, donde se desarrolló el acto protocolar con la presencia del jefe comunal, el Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanc; el Delegado Episcopal para el Santuario y Catedral Basílica de Nuestra Señora del Valle; Pbro. Domingo Chaves; el párroco anfitrión, Pbro. Luis Páez, entre otros sacerdotes de la Diócesis. En la ocasión se leyó el decreto a través del cual, la autoridad civil local dio “la bienvenida a Nuestra Madre del Valle y al señor Obispo Diocesano, quienes nos honran con su visita”; y se declaró Huéspedes de Honor e Ilustres Visitantes de la Municipalidad de Santa Rosa, a la Sagrada Imagen de la Virgen del Valle y al Señor Obispo Diocesano Luis Urbanc. Asimismo, el instumento legal “agradece a las autoridades eclesiásticas que acompañan a nuestros ilustres visitantes por su presencia en nuestro departamento”.
Luego se procedió a la entonación de las estrofas del Himno Nacional, en homenaje a la Patria; y se hizo un minuto de silencio en memoria de la señora Edith Maza de Ponce, integrante del Apostolado de la Oración.
Por su parte, el párroco local en su mensaje de bienvenida indicó que “nuestra vida está llena de acontecimientos… y para nuestra cultura catamarqueña el acontecimiento es María bajo la advocación del Valle. Ella nos lleva al acontecimiento que es Cristo”. “Como cristianos nos falta un largo camino por recorrer: la conversión pastoral que nos lleva a salir de la mediocridad, del facilismo, del clericalismo y a tomar conciencia como ciudadanos”, enfatizó el sacerdote, exhortando a que “seamos discípulos y misioneros del Evangelio”.

“La recibimos con los brazos abiertos”
En nombre de la comunidad, la señora María Magdalena Argañaraz expresó: “Hoy nuestra Iglesia se viste de júbilo para brindar nuestra sentida y cordial bienvenida a Nuestra Madre del Valle. La recibimos con los brazos abiertos, una fe inquebrantable y el corazón lleno de alegría y amor filial… Esta visita es símbolo de una apertura que no sólo supera fronteras geográficas sino que además remite a una dimensión esencial del hombre, que es la capacidad de abrirse a la Palabra de Dios y a su verdad”.
Por su parte, el intendente Elpidio Guaraz destacó que “la visita de la Virgen del Valle es la más importante que recibimos los santarroseños. Pueden venir gobernadores, presidentes, pero la visita que hoy tenemos acá es la más bella, la más bonita. Es lo mejor que tenemos en Catamarca, porque Ella nos guía y protege”. También agradeció al Señor Obispo su presencia, agregó: “Los santarroseños vamos a demostrarle nuestra fe a la Madre del Valle, en un marco de respeto. Pidamos por los enfermos, los niños, los ancianos, los docentes, las fuerzas de seguridad, por toda la comunidad. Vamos a llegar a sus pies para rezar, para pedirle y agradecerle por todos, para que nos haga más solidarios, yendo hacia el hermano necesitado”. Por último, manifestó que este acontecimiento va a quedar grabado en nuestros corazones. Gracias Virgen del Valle por protegernos”.
Seguidamente, dos empleados municipales depositaron a los pies de la Sagrada Imagen una ofrenda floral como homenaje de la familia municipal de Bañado de Ovanta a la Madre Morena del Valle.
La ceremonia oficial finalizó con el descubrimiento de una placa conmemorativa de este gran acontecimiento, concretado en el marco del Centenario Diocesano y de los 200 años de la Patria.
Inmediatamente se celebró la Santa Misa presidida por Mons. Luis Urbanc, y concelebrada por los sacerdotes presentes; tras la cual los fieles devotos desfilaron frente a la Imagen.

Procesión por el pueblo
Por la tarde se llevó a cabo la procesión por las calles de Bañado de Ovanta, deteniéndose frente al hospital para llevar su consuelo maternal a los hermanos enfermos; y antes de finalizar recibió el homenaje de los gauchos. Al término de la marcha procesional, el Señor Obispo presidió la celebración eucarística que estuvo marcada por gestos entrega y emoción cuando la niña Marcela Carolina Olivera, oriunda de la localidad de San Pedro, acercó hasta el altar en su silla de ruedas el vestido que usó para recibir su Primera Comunión.
También el arte estuvo presente con una representación interpretada por niños, con el recitado de Mercedes Quiroga y el bombo de Héctor Valdez; y la actuación de artistas y ballets folclóricos de las distintas comunidades de la zona durante el acto cultural. El clima de fiesta se hizo intenso con los fuegos artificiales que llenaron de brillo y color el cielo santarroseño, durante el homenaje de la municipalidad local.
La Imagen permaneció en el atrio del templo hasta el día siguiente a las 7.30 en que fue trasladada hasta la localidad de Los Altos, donde volvieron a repetirse de manera renovada los gestos de amor y entrega a la Morenita del Valle. Allí se despidió a la Sagrada Imagen, que dejó una impronta en los corazones de sus hijos esteños, en este cumpleaños número 100 de la Iglesia particular de Catamarca y en los 200 de la Patria.

viernes

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martes

La Virgen del Valle inundó de gracias durante dos días a la comunidad de El Alto

El martes 2 de febrero culminó la visita de la Imagen auténtica de la Virgen del Valle a la parroquia Inmaculada Concepción, ubicada en la villa de El Alto, que se inició el lunes 1 con la presencia del Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanc.
El motivo de esta especial visita a tierras alteñas se enmarca dentro de la celebración de los 100 años de la Diócesis de Catamarca y del Bicentenario de la Patria.
Explicar con palabras la experiencia de fe palpada durante estas dos jornadas resulta casi imposible, porque el testimonio de fe mariana desborda lo que uno puede imaginar. Fueron dos días de plena gracia, vividas intensamente no sólo por los lugareños sino por muchos pobladores de provincias vecinas, a quienes se unieron sacerdotes de otras jurisdicciones parroquiales, como el párroco y vicario parroquial de La Paz, Pbros. Juan Ramón Cabrera y Gustavo Flores; el párroco de Santa Rosa, Pbro. Luis Páez; el párroco de Ancasti, Pbro. Rogelio Suárez, particularmente abocados a las confesiones.
Las actividades concretadas entre la mañana y la tarde de la primera jornada concluyó con la Santa Misa, que estaba prevista en el atrio, pero debió realizarse en el interior del templo debido a la copiosa lluvia, que comenzó a caer en la villa. Durante la ceremonia litúrgica fueron bautizados dos pequeños de la comunidad: Denis Marcelo y Joaquín Ignacio, a quienes se les dio la bienvenida como miembros de la Iglesia de Cristo con el canto del aleluya y sentidos aplausos.
Finalizada la celebración eucarística, y cuando la lluvia amainó, la Imagen fue trasladada nuevamente hasta el atrio donde se procedió a la bendición de una gruta en honor a la Virgen del Valle, conmemorativa de este importante acontecimiento. La misma fue descubierta por dos de los tres constructores del lugar, junto con el Obispo Diocesano, quien bendijo el lugar de veneración. La obra fue realizada por Oscar del Valle Santillán, Héctor Barrientos, Alejandro Alba y Omar Santillán, siguiendo la línea de edificación del templo que data del siglo XVIII.
Homenaje de los gauchos
Luego fue el homenaje de las agrupaciones gauchas, que hicieron su pasada alrededor de la plaza principal del pueblo, ante el aplauso de los presentes. Un gesto pintoresco tuvo el Obispo Luis Urbanc cuando en el inicio del desfile de los gauchos, detuvo una jardinera para subir y sumarse al homenaje junto con los jinetes.
Además de los festejos por el Centenario de la Diócesis de Catamarca, la parroquia de El Alto preparó un homenaje a la Patria en la celebración de su Bicentenario, con la entonación del Himno Nacional, interpretado por el dúo Las Voces de El Alto, integrado por Richard Jerez (Guayamba) y Francisco Seco (El Alto).
También la música y la poesía estuvieron presentes en la noche de la primera jornada, a través del desgranamiento de pasajes de la obra de Juan Oscar Ponferrada, referidas a las maravillas que inspira y obra Nuestra Morena Virgen del Valle.
Jornada de espiritualidad
El martes 2 de febrero fue una jornada dedicada a la espiritualidad, que dio inicio con la oración de laudes, y continuó con el Padre Salvador Armengol Acevedo, párroco de San Jorge (ciudad capital), quien ofreció una motivadora charla consistente en la presentación de la vida de Cristo, a través de los Misterios del Santo Rosario, bajo el lema “Contemplemos a Cristo con la mirada de María”. Con una importante participación de fieles, el predicador fue desgranando cada uno de los Misterios del Santo Rosario, iluminados con la Palabra de Dios, la reflexión y el canto.
El párroco de El Alto, Pbro. Héctor Moreno, destacó “el contacto directo de la gente con la Imagen, el impacto de poder tocar a su Madre”, y la alegría y emoción de “tenerla cerquita, de tenerla como vecina. Y nuestro corazón estará triste con su partida”.
Por la tarde tuvo lugar la Liturgia Penitencial, con confesiones para ganar Indulgencias Plenarias, en el marco del Año Jubilar por el Centenario Diocesano, que concluyó con la oración de Vísperas.
Tras la celebración de la Santa Misa, los pobladores de la zona se unieron en una vigilia de oración, con la iluminación del Pbro. Víctor Hugo Vizcarra, sobre “María, Madre y Modelo de la Iglesia”. Este momento de reflexión y oración se extendió hasta las 6.00, en que la Sagrada Imagen partió hacia el departamento Santa Rosa, donde derramará su gracia sin par.
En Bañado de Ovanta
El programa previsto para la parroquia Santa Rosa de Lima, con sede en la localidad de Bañado de Ovanta, es el siguiente:
Miércoles 3 de febrero
6.45- Llegada de la Imagen a la localidad de Las Cañas.
7.00- Bendición y peregrinación hasta la sede parroquial en Bañado de Ovanta. La Imagen será escoltada por jinetes y una caravana de vehículos.
9.30- Acto protocolar.
11.00- Santa Misa.
13.00- Almuerzo.
15.00- Bautismos.
16.00- Jornada de oración. Rezo del Santo Rosario y veneración de la Imagen.
18.30- Procesión por las calles de Bañado de Ovanta.
21.00- Santa Misa.
22.00- Serenata a la Virgen del Valle, con la actuación de artistas locales y ballets folclóricos, a cargo de la comuna local.
Jueves 4
7.00- Bendición y partida de la Sagrada Imagen hacia Los Altos.
9.30- Bendición y celebración de la Santa Misa.
Despedida de la Virgen, que retornará a la Catedral Basílica.

La Imagen auténtica inició su visita al Este provincial


Conmovedora muestra de fe
hacia
la Morena Virgen del Valle

En un clima de verdadera fiesta, los pobladores de El Alto recibieron con los brazos abiertos a la Madre del Valle, que por segunda vez en la historia eclesiástica de Catamarca salió al encuentro de sus hijos de tierras lejanas. La ocasión de este feliz acontecimiento obedece a que este año nuestra Diócesis de Catamarca cumple sus 100, desde aquel 5 de febrero en que fuera creada por el entonces Papa Pío X, hoy venerado en los altares.
La Sagrada Imagen dejó su casa habitual que la resguarda durante todo el año, para atravesar la pintoresca Cuesta del Portezuelo en brazos del Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanč, y llegar a las poblaciones del Este provincial. Mons. Urbanč fue acompañado por el Delegado Episcopal del Santuario y Catedral Basílica de Nuestra Señora del Valle, Pbro. Domingo Chaves; seminaristas, con una guardia de honor de la Policía de la Provincia de Catamarca.
El primer punto de encuentro con los fieles fue la pequeña localidad de Tintigasta, donde la recibieron con un corazón rebosante de amor y mucha emoción, acompañados por el cura párroco Héctor Moreno y el intendente de El Alto, Don Roque Moisés Bulacios. Allí, la Sagrada Imagen fue colocada en la urna procesional, para iniciar la marcha hacia la villa turística de Guayamba, cuya monotonía se vio alterada por la fervorosa caravana, encabezada por los jinetes, que escoltaron a la Sagrada Imagen en un recorrido hacia la sede parroquial de la Inmaculada Concepción, en la villa de El Alto.
En todo el trayecto, a lo largo de la ruta se observaron conmovedoras muestras de fe hacia la Madre Morena: vivas, aplausos, bombas de estruendo, pañuelos en alto, labios que susurraban una plegaria o un acción de gracias, todos gestos de amor y fe entrañables de los hijos de María, que abrieron las puertas de su casa para recibirla. Los turistas que acampaban en la zona se sumaron con algarabía a este especial acontecimiento que congregó a los lugareños.
En Guayamba
 En Guayamba, la multitud de fieles reunida en la capilla se inclinó en oración ante el Santísimo Sacramento, bajo la guía del Señor Obispo. En una emotiva ceremonia, se concretó el cambio de manto de la Imagen de Nuestra Señora del Valle del lugar, que fue celebrado por todos los presentes. La vestimenta de estreno fue confeccionada por la señora Adriana de Maidana, oriunda de la zona.
Desde esta pintoresca localidad, la Imagen recorrió 7 kilómetros hasta la villa de El Alto, escoltada por los gauchos montados en sus caballos y ataviados con ropas tradicionales de tierra adentro. La extensa caravana de vehículos conformada por autos, camionetas, motos y bicicletas; y los cientos de peregrinos a pie, mostraron su fe hacia la Virgencita del Valle.
En el templo parroquial, se escucharon las bombas de estruendo anunciando la presencia de lujo que llenó de gracia estas tierras alteñas.
El cura párroco dijo que “celebraremos este acontecimiento, convirtiendo nuevamente a nuestra parroquia por espacio de dos días en Sede Diocesana, porque aquí está el Obispo, aquí está Nuestra Madre”, por ello invitó a todos “a estar de fiesta”. También los exhortó a que “no desaprovechemos ni un solo instante, no perdamos ningún detalle, que el 3 de febrero a las seis de la mañana nos encuentre embriagados de Dios, llenos de la alegría que nada ni nadie nos podrá quitar”; y resaltó que “esto que vivimos es único, no se volverá a repetir jamás, si lo perdemos no lo podremos recuperar jamás. Dejemos durante estos días las tareas que después se pueden recuperar”.
Significado de la visita
 Mons. Luis Urbanč  destacó el significado de esta visita de la Imagen auténtica de la Virgen del Valle a las comunidades del interior, indicando que se trata de “un gesto de querer aunar a todos los hijos de María en este año en que celebramos el Centenario de nuestra Iglesia particular de Catamarca. Y lo hacemos en torno a esta Imagen fundante, que visita las parroquias del interior que no tienen la posibilidad de llegar hasta la ciudad capital”.
El Pastor Diocesano enfatizó en el “gesto de salir al encuentro del hermano. María va a sus hijos, como hizo cuando visitó a su prima Isabel, mientras estaba embarazada. Ésta es la tarea misionera que debemos asumir todos los bautizados, ir a buscar al hermano que está lejos”-
“La intención –dijo- es motivar a la conversión, que sea Ella quien nos movilice para acercarnos a su Hijo Jesús”.
Visita Ilustre
Por su parte, a través de sendos decretos firmados por el señor intendente, se declaró a la Virgen Visitante Ilustre; y al Obispo Diocesano, Huésped de Honor.