AUDIO CELEBRACIONES - FIESTAS DE LA VIRGEN DEL VALLE

Get Adobe Flash player

jueves

"Contemplar la belleza de la creación es un estímulo para reconocer el amor del Creador"


Mensaje del Obispo con motivo del Año Nuevo y la Jornada Mundial de la Paz

Ante el regalo que Dios nos hace de un nuevo año civil, quiero compartir con ustedes alguna breve reflexión que nos anime a todos a comprometernos más enfáticamente en abordar con capacidad y generosidad los desafíos que tenemos por delante. Además, les recuerdo que, como Iglesia diocesana, estamos celebrando nuestro primer centenario, lo cual nos obliga más. Para ello me permito inspirarme en el Mensaje de la 43º Jornada Mundial de la Paz del Papa Benedicto XVI. El slogan es: ’Si quieres promover la paz, protege la creación’.
Sin entrar en la cuestión de soluciones técnicas específicas, la Iglesia, «experta en humanidad», se preocupa de llamar la atención con energía sobre la relación entre el Creador, el ser humano y la creación. Por eso, ’La Iglesia tiene una responsabilidad respecto a la creación y se siente en el deber de ejercerla también en el ámbito público, para defender la tierra, el agua y el aire, dones de Dios Creador para todos, y sobre todo para proteger al hombre frente al peligro de la destrucción de sí mismo’.
¿Cómo permanecer indiferentes ante los problemas que se derivan de fenómenos como el cambio climático, la desertificación, el deterioro y la pérdida de productividad de amplias zonas agrícolas, la contaminación de los ríos y de las capas acuíferas, la pérdida de la biodiversidad, el aumento de sucesos naturales extremos, la deforestación de las áreas ecuatoriales y tropicales?
¿Cómo descuidar el creciente fenómeno de los llamados «prófugos ambientales», personas que deben abandonar el ambiente en que viven –y con frecuencia también sus bienes– a causa de su deterioro, para afrontar los peligros y las incógnitas de un desplazamiento forzado?
¿Cómo no reaccionar ante los conflictos actuales, y ante otros potenciales, relacionados con el acceso a los recursos naturales?
Todas éstas son cuestiones que tienen una repercusión profunda en el ejercicio de los derechos humanos como, por ejemplo, el derecho a la vida, a la alimentación, a la salud y al desarrollo.

Deberes
Los deberes respecto al ambiente se derivan de los deberes para con la persona, considerada en sí misma y en su relación con los demás. Por eso, aliento de buen grado que la educación salvaguarde una auténtica «ecología humana» y, por tanto, afirme con renovada convicción la inviolabilidad de la vida humana en cada una de sus fases, y en cualquier condición en que se encuentre, la dignidad de la persona y la insustituible misión de la familia, en la cual se educa en el amor al prójimo y el respeto por la naturaleza. Es preciso salvaguardar el patrimonio humano de la sociedad. Este patrimonio de valores tiene su origen y está inscrito en la ley moral natural, que fundamenta el respeto de la persona humana y de la creación.
Todos somos responsables de la protección y el cuidado de la creación. Esta tarea no tiene fronteras. Según el principio de subsidiaridad, es importante que todos se comprometan en el ámbito que les corresponda, trabajando para superar el predominio de los intereses particulares. En esta cuestión se requiere la responsabilidad de los medios de comunicación social con el fin de proponer modelos positivos en los que inspirarse. Por tanto, ocuparse del medio ambiente exige una visión amplia y global del mundo; un esfuerzo común y responsable para pasar de una lógica centrada en el interés nacionalista egoísta a una perspectiva que abarque siempre las necesidades de todos los pueblos. No podemos permanecer indiferentes ante lo que ocurre en nuestro entorno, porque la degradación de cualquier parte del planeta afecta a todos.

Comportamientos
Cada vez se ve con mayor claridad que el deterioro ambiental cuestiona los comportamientos de cada uno de nosotros, los estilos de vida y los modelos de consumo y producción actualmente dominantes, con frecuencia insostenibles desde el punto de vista social, ambiental y económico.
La cuestión ecológica no se ha de afrontar sólo por las perspectivas escalofriantes que se perfilan en el horizonte a causa del deterioro ambiental; el motivo ha de ser sobre todo la búsqueda de una auténtica solidaridad de alcance mundial, inspirada en los valores de la caridad, la justicia y el bien común. Desearía que se adoptara un modelo de desarrollo basado en el papel central del ser humano, en la promoción y participación en el bien común, en la responsabilidad, en la toma de conciencia de la necesidad de cambiar el estilo de vida y en la prudencia, virtud que indica lo que se ha de hacer hoy, en previsión de lo que puede ocurrir mañana.
Compete a la comunidad internacional y a los gobiernos nacionales dar las indicaciones oportunas para contrarrestar de manera eficaz una utilización del medio ambiente que lo perjudique. Para proteger el ambiente, para tutelar los recursos y el clima, es preciso, por un lado, actuar respetando unas normas bien definidas incluso desde el punto de vista jurídico y económico y, por otro, tener en cuenta la solidaridad debida a quienes habitan las regiones más pobres de la tierra y a las futuras generaciones. El ritmo actual de explotación pone en serio peligro la disponibilidad de algunos recursos naturales, no sólo para la presente generación, sino sobre todo para las futuras. Así, pues, se puede comprobar fácilmente que el deterioro ambiental es, frecuentemente, el resultado de la falta de proyectos políticos de altas miras o de la búsqueda de intereses económicos miopes, que se transforman, lamentablemente, en una seria amenaza para la creación. Para contrarrestar este fenómeno, teniendo en cuenta que «toda decisión económica tiene consecuencias de carácter moral», es necesario que la actividad económica respete más el medio ambiente.
No debemos perder de vista que la paz mundial está amenazada no sólo por guerras, conflictos internacionales y regionales, atentados terroristas y violaciones de los derechos humanos, sino también por el abuso que se hace de la tierra y de los bienes naturales que Dios nos ha dado. De allí que el respeto a la naturaleza y la ‘conciencia ecológica’ no deben ser obstaculizadas, sino más bien favorecidas.

Desarrollo
En fin, el desarrollo humano integral está estrechamente relacionado con los deberes que se derivan de la relación del hombre con el entorno natural, considerado como un don de Dios para todos, cuyo uso comporta una responsabilidad común respecto a toda la humanidad, especialmente a los pobres y a las generaciones futuras. Debo advertir que si se considera a la naturaleza, y al ser humano simplemente como fruto del azar o del determinismo evolutivo, se corre el riesgo de que disminuya en las personas la conciencia de la responsabilidad. En cambio, si se valora la creación como un ‘don de Dios a la humanidad’ nos ayuda a comprender la vocación y el valor del hombre. En efecto, podemos proclamar llenos de asombro con el Salmista: «Cuando contemplo el cielo, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que has creado, ¿qué es el hombre, para que te acuerdes de él, el ser humano, para darle poder?» (Sal 8,4-5).

Contemplar la belleza de la creación es un estímulo para reconocer el amor del Creador.

¡Reciban todos abundantes bendiciones durante todo el 2010!

Mons. Luis Urbanč
Obispo de Catamarca

martes

La Imagen auténtica de la Virgen del Valle visitará comunidades del interior provincial

En el marco de las actividades programadas con motivo del Centenario de la Diócesis de Catamarca, durante el primer semestre de 2010, la Imagen auténtica de la Virgen del Valle visitará distintas localidades del interior provincial, llevando un mensaje de esperanza y amor. Cada una de estas comunidades ya comenzó a prepararse para recibir esta visita tan especial. Es la segunda vez en la historia eclesiástica catamarqueña que la Sagrada Imagen realiza una visita de estas características, la primera fue en 1988 con motivo del Año Mariano Diocesano, cuando pastoreaba la diócesis Mons. Pedro Alfonso Torres Farías. Tuvo dos salidas más en forma excepcional, durante el episcopado de Mons. Elmer Osmar Miani. Una en 1995, oportunidad en que fue llevada hasta la vecina Diócesis de La Rioja, en el marco del Año Mariano. La otra fue el 7 de octubre de 2004, al cumplirse un mes del terremoto que afectó nuestra provincia. En aquella ocasión fue trasladada hasta la intersección de las rutas 38 y 60, en el ingreso a La Cébila, zona donde se registró el epicentro del fenómeno sísmico. Ese día recorrió en una caravana vehicular distintas localidades del departamento Capayán, culminando con la Santa Misa de acción de gracias en el atrio de la Catedral Basílica de Nuestra Señora del Valle.

Cronograma:
Febrero
1 y 2: El Alto.
3 y 4: Bañado de Ovanta
8 al 12: Santa María (jurisdicción perteneciente a la Prelatura de Cafayate).
Abril
26 y 27: Pomán
28 y 29: Andalgalá
Mayo
3 y 4: Ambato
6 y 7: Ancasti
10 y 11: Fray Mamerto Esquiú
12 y 13: La Merced
31: Recreo
Junio
1: Recreo
7 y 8: Chumbicha
16 y17: San Isidro
21 y 22: Hualfín
23 y 24: Belén
28 y 29: Tinogasta
30: Fiambalá
Julio
1: Fiambalá

sábado

‘QUIERES PROMOVER LA PAZ, PROTEGE LA CREACIÓN’

Mensaje del Papa para la próxima Jornada
Mundial de la Paz, 1 de enero de 2010

1. Con ocasión del comienzo del Año Nuevo, quisiera dirigir mis más fervientes deseos de paz a todas las comunidades cristianas, a los responsables de las Naciones, a los hombres y mujeres de buena voluntad de todo el mundo. El tema que he elegido para esta XLIII Jornada Mundial de la Paz es: Si quieres promover la paz, protege la creación. El respeto a lo que ha sido creado tiene gran importancia, puesto que «la creación es el comienzo y el fundamento de todas las obras de Dios»,[i] y su salvaguardia se ha hecho hoy esencial para la convivencia pacífica de la humanidad. En efecto, aunque es cierto que, a causa de la crueldad del hombre con el hombre, hay muchas amenazas a la paz y al auténtico desarrollo humano integral – guerras, conflictos internacionales y regionales, atentados terroristas y violaciones de los derechos humanos–, no son menos preocupantes los peligros causados por el descuido, e incluso por el abuso que se hace de la tierra y de los bienes naturales que Dios nos ha dado. Por este motivo, es indispensable que la humanidad renueve y refuerce «esa alianza entre ser humano y medio ambiente que ha de ser reflejo del amor creador de Dios, del cual procedemos y hacia el cual caminamos».[ii]
En la Encíclica Caritas in veritate he subrayado que el desarrollo humano 2. integral está estrechamente relacionado con los deberes que se derivan de la relación del hombre con el entorno natural, considerado como un don de Dios para todos, cuyo uso comporta una responsabilidad común respecto a toda la humanidad, especialmente a los pobres y a las generaciones futuras. He señalado, además, que cuando se considera a la naturaleza, y al ser humano en primer lugar, simplemente como fruto del azar o del determinismo evolutivo, se corre el riesgo de que disminuya en las personas la conciencia de la responsabilidad.[iii] En cambio, valorar la creación como un don de Dios a la humanidad nos ayuda a comprender la vocación y el valor del hombre. En efecto, podemos proclamar llenos de asombro con el Salmista: «Cuando contemplo el cielo, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que has creado, ¿qué es el hombre, para que te acuerdes de él, el ser humano, para darle poder?» (Sal 8,4-5). Contemplar la belleza de la creación es un estímulo para reconocer el amor del Creador, ese amor que «mueve el sol y las demás estrellas».[iv]
Hace veinte años, al dedicar el Mensaje de la Jornada Mundial de la Paz 3. al tema Paz con Dios creador, paz con toda la creación, el Papa Juan Pablo II llamó la atención sobre la relación que nosotros, como criaturas de Dios, tenemos con el universo que nos circunda. «En nuestros días aumenta cada vez más la convicción –escribía– de que la paz mundial está amenazada, también [...] por la falta del debido respeto a la naturaleza», añadiendo que la conciencia ecológica «no debe ser obstaculizada, sino más bien favorecida, de manera que se desarrolle y madure encontrando una adecuada expresión en programas e iniciativas concretas».[v] También otros Predecesores míos habían hecho referencia anteriormente a la relación entre el hombre y el medio ambiente. Pablo VI, por ejemplo, con ocasión del octogésimo aniversario de la Encíclica Rerum Novarum de León XIII, en 1971, señaló que «debido a una explotación inconsiderada de la naturaleza, [el hombre] corre el riesgo de destruirla y de ser a su vez víctima de esta degradación». Y añadió también que, en este caso, «no sólo el ambiente físico constituye una amenaza permanente: contaminaciones y desechos, nuevas enfermedades, poder destructor absoluto; es el propio consorcio humano el que el hombre no domina ya, creando de esta manera para el mañana un ambiente que podría resultarle intolerable. Problema social de envergadura que incumbe a la familia humana toda entera».[vi]
Sin entrar en la cuestión de soluciones técnicas específicas, la Iglesia, 4. «experta en humanidad», se preocupa de llamar la atención con energía sobre la relación entre el Creador, el ser humano y la creación. En 1990, Juan Pablo II habló de «crisis ecológica» y, destacando que ésta tiene un carácter predominantemente ético, hizo notar «la urgente necesidad moral de una nueva solidaridad».[vii] Este llamamiento se hace hoy todavía más apremiante ante las crecientes manifestaciones de una crisis, que sería irresponsable no tomar en seria consideración. ¿Cómo permanecer indiferentes ante los problemas que se derivan de fenómenos como el cambio climático, la desertificación, el deterioro y la pérdida de productividad de amplias zonas agrícolas, la contaminación de los ríos y de las capas acuíferas, la pérdida de la biodiversidad, el aumento de sucesos naturales extremos, la deforestación de las áreas ecuatoriales y tropicales? ¿Cómo descuidar el creciente fenómeno de los llamados «prófugos ambientales», personas que deben abandonar el ambiente en que viven –y con frecuencia también sus bienes– a causa de su deterioro, para afrontar los peligros y las incógnitas de un desplazamiento forzado? ¿Cómo no reaccionar ante los conflictos actuales, y ante otros potenciales, relacionados con el acceso a los recursos naturales? Todas éstas son cuestiones que tienen una repercusión profunda en el ejercicio de los derechos humanos como, por ejemplo, el derecho a la vida, a la alimentación, a la salud y al desarrollo.
No obstante, se ha de tener en cuenta que no se puede valorar la crisis 5. ecológica separándola de las cuestiones ligadas a ella, ya que está estrechamente vinculada al concepto mismo de desarrollo y a la visión del hombre y su relación con sus semejantes y la creación. Por tanto, resulta sensato hacer una revisión profunda y con visión de futuro del modelo de desarrollo, reflexionando además sobre el sentido de la economía y su finalidad, para corregir sus disfunciones y distorsiones. Lo exige el estado de salud ecológica del planeta; lo requiere también, y sobre todo, la crisis cultural y moral del hombre, cuyos síntomas son patentes desde hace tiempo en todas las partes del mundo.[viii] La humanidad necesita una profunda renovación cultural; necesita redescubrir esos valores que constituyen el fundamento sólido sobre el cual construir un futuro mejor para todos. Las situaciones de crisis por las que está actualmente atravesando –ya sean de carácter económico, alimentario, ambiental o social– son también, en el fondo, crisis morales relacionadas entre sí. Éstas obligan a replantear el camino común de los hombres. Obligan, en particular, a un modo de vivir caracterizado por la sobriedad y la solidaridad, con nuevas reglas y formas de compromiso, apoyándose con confianza y valentía en las experiencias positivas que ya se han realizado y rechazando con decisión las negativas. Sólo de este modo la crisis actual se convierte en ocasión de discernimiento y de nuevas proyecciones.
¿Acaso no es cierto que en el origen de lo que, en sentido cósmico, 6. llamamos «naturaleza», hay «un designio de amor y de verdad»? El mundo «no es producto de una necesidad cualquiera, de un destino ciego o del azar [...]. Procede de la voluntad libre de Dios que ha querido hacer participar a las criaturas de su ser, de su sabiduría y de su bondad».[ix] El Libro del Génesis nos remite en sus primeras páginas al proyecto sapiente del cosmos, fruto del pensamiento de Dios, en cuya cima se sitúan el hombre y la mujer, creados a imagen y semejanza del Creador para «llenar la tierra» y «dominarla» como «administradores» de Dios mismo (cf. Gn 1,28). La armonía entre el Creador, la humanidad y la creación que describe la Sagrada Escritura, se ha roto por el pecado de Adán y Eva, del hombre y la mujer, que pretendieron ponerse en el lugar de Dios, negándose a reconocerse criaturas suyas. La consecuencia es que se ha distorsionado también el encargo de «dominar» la tierra, de «cultivarla y guardarla», y así surgió un conflicto entre ellos y el resto de la creación (cf. Gn 3,17-19). El ser humano se ha dejado dominar por el egoísmo, perdiendo el sentido del mandato de Dios, y en su relación con la creación se ha comportado como explotador, queriendo ejercer sobre ella un dominio absoluto. Pero el verdadero sentido del mandato original de Dios, perfectamente claro en el Libro del Génesis, no consistía en una simple concesión de autoridad, sino más bien en una llamada a la responsabilidad. Por lo demás, la sabiduría de los antiguos reconocía que la naturaleza no está a nuestra disposición como si fuera un «montón de desechos esparcidos al azar»,[x] mientras que la Revelación bíblica nos ha hecho comprender que la naturaleza es un don del Creador, el cual ha inscrito en ella su orden intrínseco para que el hombre pueda descubrir en él las orientaciones necesarias para «cultivarla y guardarla» (cf. Gn 2,15).[xi] Todo lo que existe pertenece a Dios, que lo ha confiado a los hombres, pero no para que dispongan arbitrariamente de ello. Por el contrario, cuando el hombre, en vez de desempeñar su papel de colaborador de Dios, lo suplanta, termina provocando la rebelión de la naturaleza, «más bien tiranizada que gobernada por él».[xii] Así, pues, el hombre tiene el deber de ejercer un gobierno responsable sobre la creación, protegiéndola y cultivándola.[xiii]
Se ha de constatar por desgracia que numerosas personas, en muchos países 7. y regiones del planeta, sufren crecientes dificultades a causa de la negligencia o el rechazo por parte de tantos a ejercer un gobierno responsable respecto al medio ambiente. El Concilio Ecuménico Vaticano II ha recordado que «Dios ha destinado la tierra y todo cuanto ella contiene para uso de todos los hombres y pueblos».[xiv] Por tanto, la herencia de la creación pertenece a la humanidad entera. En cambio, el ritmo actual de explotación pone en serio peligro la disponibilidad de algunos recursos naturales, no sólo para la presente generación, sino sobre todo para las futuras.[xv] Así, pues, se puede comprobar fácilmente que el deterioro ambiental es frecuentemente el resultado de la falta de proyectos políticos de altas miras o de la búsqueda de intereses económicos miopes, que se transforman lamentablemente en una seria amenaza para la creación. Para contrarrestar este fenómeno, teniendo en cuenta que «toda decisión económica tiene consecuencias de carácter moral»,[xvi] es también necesario que la actividad económica respete más el medio ambiente. Cuando se utilizan los recursos naturales, hay que preocuparse de su salvaguardia, previendo también sus costes –en términos ambientales y sociales–, que han de ser considerados como un capítulo esencial del costo de la misma actividad económica. Compete a la comunidad internacional y a los gobiernos nacionales dar las indicaciones oportunas para contrarrestar de manera eficaz una utilización del medio ambiente que lo perjudique. Para proteger el ambiente, para tutelar los recursos y el clima, es preciso, por un lado, actuar respetando unas normas bien definidas incluso desde el punto de vista jurídico y económico y, por otro, tener en cuenta la solidaridad debida a quienes habitan las regiones más pobres de la tierra y a las futuras generaciones.
En efecto, parece urgente lograr una leal solidaridad intergeneracional. 8. Los costes que se derivan de la utilización de los recursos ambientales comunes no pueden dejarse a cargo de las generaciones futuras: «Herederos de generaciones pasadas y beneficiándonos del trabajo de nuestros contemporáneos, estamos obligados para con todos y no podemos desinteresarnos de los que vendrán a aumentar todavía más el círculo de la familia humana. La solidaridad universal, que es un hecho y beneficio para todos, es también un deber. Se trata de una responsabilidad que las generaciones presentes tienen respecto a las futuras, una responsabilidad que incumbe también a cada Estado y a la Comunidad internacional».[xvii] El uso de los recursos naturales debería hacerse de modo que las ventajas inmediatas no tengan consecuencias negativas para los seres vivientes, humanos o no, del presente y del futuro; que la tutela de la propiedad privada no entorpezca el destino universal de los bienes;[xviii] que la intervención del hombre no comprometa la fecundidad de la tierra, para ahora y para el mañana. Además de la leal solidaridad intergeneracional, se ha de reiterar la urgente necesidad moral de una renovada solidaridad intrageneracional, especialmente en las relaciones entre países en vías de desarrollo y aquellos altamente industrializados: «la comunidad internacional tiene el deber imprescindible de encontrar los modos institucionales para ordenar el aprovechamiento de los recursos no renovables, con la participación también de los países pobres, y planificar así conjuntamente el futuro».[xix] La crisis ecológica muestra la urgencia de una solidaridad que se proyecte en el espacio y el tiempo. En efecto, entre las causas de la crisis ecológica actual, es importante reconocer la responsabilidad histórica de los países industrializados. No obstante, tampoco los países menos industrializados, particularmente aquellos emergentes, están eximidos de la propia responsabilidad respecto a la creación, porque el deber de adoptar gradualmente medidas y políticas ambientales eficaces incumbe a todos. Esto podría lograrse más fácilmente si no hubiera tantos cálculos interesados en la asistencia y la transferencia de conocimientos y tecnologías más limpias.
Es indudable que uno de los principales problemas que ha de afrontar la 9. comunidad internacional es el de los recursos energéticos, buscando estrategias compartidas y sostenibles para satisfacer las necesidades de energía de esta generación y de las futuras. Para ello, es necesario que las sociedades tecnológicamente avanzadas estén dispuestas a favorecer comportamientos caracterizados por la sobriedad, disminuyendo el propio consumo de energía y mejorando las condiciones de su uso. Al mismo tiempo, se ha de promover la búsqueda y las aplicaciones de energías con menor impacto ambiental, así como la «redistribución planetaria de los recursos energéticos, de manera que también los países que no los tienen puedan acceder a ellos».[xx] La crisis ecológica, pues, brinda una oportunidad histórica para elaborar una respuesta colectiva orientada a cambiar el modelo de desarrollo global siguiendo una dirección más respetuosa con la creación y de un desarrollo humano integral, inspirado en los valores propios de la caridad en la verdad. Por tanto, desearía que se adoptara un modelo de desarrollo basado en el papel central del ser humano, en la promoción y participación en el bien común, en la responsabilidad, en la toma de conciencia de la necesidad de cambiar el estilo de vida y en la prudencia, virtud que indica lo que se ha de hacer hoy, en previsión de lo que puede ocurrir mañana.[xxi]
Para llevar a la humanidad hacia una gestión del medio ambiente y los 10. recursos del planeta que sea sostenible en su conjunto, el hombre está llamado a emplear su inteligencia en el campo de la investigación científica y tecnológica y en la aplicación de los descubrimientos que se derivan de ella. La «nueva solidaridad» propuesta por Juan Pablo II en el Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 1990,[xxii] y la «solidaridad global», que he mencionado en el Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 2009,[xxiii] son actitudes esenciales para orientar el compromiso de tutelar la creación, mediante un sistema de gestión de los recursos de la tierra mejor coordinado en el ámbito internacional, sobre todo en un momento en el que va apareciendo cada vez de manera más clara la estrecha interrelación que hay entre la lucha contra el deterioro ambiental y la promoción del desarrollo humano integral. Se trata de una dinámica imprescindible, en cuanto «el desarrollo integral del hombre no puede darse sin el desarrollo solidario de la humanidad».[xxiv] Hoy son muchas las oportunidades científicas y las potenciales vías innovadoras, gracias a las cuales se pueden obtener soluciones satisfactorias y armoniosas para la relación entre el hombre y el medio ambiente. Por ejemplo, es preciso favorecer la investigación orientada a determinar el modo más eficaz para aprovechar la gran potencialidad de la energía solar. También merece atención la cuestión, que se ha hecho planetaria, del agua y el sistema hidrogeológico global, cuyo ciclo tiene una importancia de primer orden para la vida en la tierra, y cuya estabilidad puede verse amenazada gravemente por los cambios climáticos. Se han de explorar, además, estrategias apropiadas de desarrollo rural centradas en los pequeños agricultores y sus familias, así como es preciso preparar políticas idóneas para la gestión de los bosques, para el tratamiento de los desperdicios y para la valorización de las sinergias que se dan entre los intentos de contrarrestar los cambios climáticos y la lucha contra la pobreza. Hacen falta políticas nacionales ambiciosas, completadas por un necesario compromiso internacional que aporte beneficios importantes, sobre todo a medio y largo plazo. En definitiva, es necesario superar la lógica del mero consumo para promover formas de producción agrícola e industrial que respeten el orden de la creación y satisfagan las necesidades primarias de todos. La cuestión ecológica no se ha de afrontar sólo por las perspectivas escalofriantes que se perfilan en el horizonte a causa del deterioro ambiental; el motivo ha de ser sobre todo la búsqueda de una auténtica solidaridad de alcance mundial, inspirada en los valores de la caridad, la justicia y el bien común. Por otro lado, como ya he tenido ocasión de recordar, «la técnica nunca es sólo técnica. Manifiesta quién es el hombre y cuáles son sus aspiraciones de desarrollo, expresa la tensión del ánimo humano hacia la superación gradual de ciertos condicionamientos materiales. La técnica, por lo tanto, se inserta en el mandato de cultivar y guardar la tierra (cf. Gn 2,15), que Dios ha confiado al hombre, y se orienta a reforzar esa alianza entre ser humano y medio ambiente que debe reflejar el amor creador de Dios».[xxv]
Cada vez se ve con mayor claridad que el tema del deterioro ambiental 11. cuestiona los comportamientos de cada uno de nosotros, los estilos de vida y los modelos de consumo y producción actualmente dominantes, con frecuencia insostenibles desde el punto de vista social, ambiental e incluso económico. Ha llegado el momento en que resulta indispensable un cambio de mentalidad efectivo, que lleve a todos a adoptar nuevos estilos de vida, «a tenor de los cuales, la búsqueda de la verdad, de la belleza y del bien, así como la comunión con los demás hombres para un desarrollo común, sean los elementos que determinen las opciones del consumo, de los ahorros y de las inversiones».[xxvi] Se ha de educar cada vez más para construir la paz a partir de opciones de gran calado en el ámbito personal, familiar, comunitario y político. Todos somos responsables de la protección y el cuidado de la creación. Esta responsabilidad no tiene fronteras. Según el principio de subsidiaridad, es importante que todos se comprometan en el ámbito que les corresponda, trabajando para superar el predominio de los intereses particulares. Un papel de sensibilización y formación corresponde particularmente a los diversos sujetos de la sociedad civil y las Organizaciones no gubernativas, que se mueven con generosidad y determinación en favor de una responsabilidad ecológica, que debería estar cada vez más enraizada en el respeto de la «ecología humana». Además, se ha de requerir la responsabilidad de los medios de comunicación social en este campo, con el fin de proponer modelos positivos en los que inspirarse. Por tanto, ocuparse del medio ambiente exige una visión amplia y global del mundo; un esfuerzo común y responsable para pasar de una lógica centrada en el interés nacionalista egoísta a una perspectiva que abarque siempre las necesidades de todos los pueblos. No se puede permanecer indiferentes ante lo que ocurre en nuestro entorno, porque la degradación de cualquier parte del planeta afectaría a todos. Las relaciones entre las personas, los grupos sociales y los Estados, al igual que los lazos entre el hombre y el medio ambiente, están llamadas a asumir el estilo del respeto y de la «caridad en la verdad». En este contexto tan amplio, es deseable más que nunca que los esfuerzos de la comunidad internacional por lograr un desarme progresivo y un mundo sin armas nucleares, que sólo con su mera existencia amenazan la vida del planeta, así como por un proceso de desarrollo integral de la humanidad de hoy y del mañana, sean de verdad eficaces y correspondidos adecuadamente.
La Iglesia tiene una responsabilidad respecto a la creación y se siente 12. en el deber de ejercerla también en el ámbito público, para defender la tierra, el agua y el aire, dones de Dios Creador para todos, y sobre todo para proteger al hombre frente al peligro de la destrucción de sí mismo. En efecto, la degradación de la naturaleza está estrechamente relacionada con la cultura que modela la convivencia humana, por lo que «cuando se respeta la “ecología humana” en la sociedad, también la ecología ambiental se beneficia».[xxvii] No se puede pedir a los jóvenes que respeten el medio ambiente, si no se les ayuda en la familia y en la sociedad a respetarse a sí mismos: el libro de la naturaleza es único, tanto en lo que concierne al ambiente como a la ética personal, familiar y social.[xxviii] Los deberes respecto al ambiente se derivan de los deberes para con la persona, considerada en sí misma y en su relación con los demás. Por eso, aliento de buen grado la educación de una responsabilidad ecológica que, como he dicho en la Encíclica Caritas in veritate, salvaguarde una auténtica «ecología humana» y, por tanto, afirme con renovada convicción la inviolabilidad de la vida humana en cada una de sus fases, y en cualquier condición en que se encuentre, la dignidad de la persona y la insustituible misión de la familia, en la cual se educa en el amor al prójimo y el respeto por la naturaleza.[xxix] Es preciso salvaguardar el patrimonio humano de la sociedad. Este patrimonio de valores tiene su origen y está inscrito en la ley moral natural, que fundamenta el respeto de la persona humana y de la creación.
Tampoco se ha de olvidar el hecho, sumamente elocuente, de que muchos 13. encuentran tranquilidad y paz, se sienten renovados y fortalecidos, al estar en contacto con la belleza y la armonía de la naturaleza. Así, pues, hay una cierta forma de reciprocidad: al cuidar la creación, vemos que Dios, a través de ella, cuida de nosotros. Por otro lado, una correcta concepción de la relación del hombre con el medio ambiente no lleva a absolutizar la naturaleza ni a considerarla más importante que la persona misma. El Magisterio de la Iglesia manifiesta reservas ante una concepción del mundo que nos rodea inspirada en el ecocentrismo y el biocentrismo, porque dicha concepción elimina la diferencia ontológica y axiológica entre la persona humana y los otros seres vivientes. De este modo, se anula en la práctica la identidad y el papel superior del hombre, favoreciendo una visión igualitarista de la «dignidad» de todos los seres vivientes. Se abre así paso a un nuevo panteísmo con acentos neopaganos, que hace derivar la salvación del hombre exclusivamente de la naturaleza, entendida en sentido puramente naturalista. La Iglesia invita en cambio a plantear la cuestión de manera equilibrada, respetando la «gramática» que el Creador ha inscrito en su obra, confiando al hombre el papel de guardián y administrador responsable de la creación, papel del que ciertamente no debe abusar, pero del cual tampoco puede abdicar. En efecto, también la posición contraria de absolutizar la técnica y el poder humano termina por atentar gravemente, no sólo contra la naturaleza, sino también contra la misma dignidad humana.[xxx]
Si quieres promover la paz, protege la creación. La búsqueda de la paz 14. por parte de todos los hombres de buena voluntad se verá facilitada sin duda por el reconocimiento común de la relación inseparable que existe entre Dios, los seres humanos y toda la creación. Los cristianos ofrecen su propia aportación, iluminados por la divina Revelación y siguiendo la Tradición de la Iglesia. Consideran el cosmos y sus maravillas a la luz de la obra creadora del Padre y de la redención de Cristo, que, con su muerte y resurrección, ha reconciliado con Dios «todos los seres: los del cielo y los de la tierra» (Col 1,20). Cristo, crucificado y resucitado, ha entregado a la humanidad su Espíritu santificador, que guía el camino de la historia, en espera del día en que, con la vuelta gloriosa del Señor, serán inaugurados «un cielo nuevo y una tierra nueva» (2 P 3,13), en los que habitarán por siempre la justicia y la paz. Por tanto, proteger el entorno natural para construir un mundo de paz es un deber de cada persona. He aquí un desafío urgente que se ha de afrontar de modo unánime con un renovado empeño; he aquí una oportunidad providencial para legar a las nuevas generaciones la perspectiva de un futuro mejor para todos. Que los responsables de las naciones sean conscientes de ello, así como los que, en todos los ámbitos, se interesan por el destino de la humanidad: la salvaguardia de la creación y la consecución de la paz son realidades íntimamente relacionadas entre sí. Por eso, invito a todos los creyentes a elevar una ferviente oración a Dios, Creador todopoderoso y Padre de misericordia, para que en el corazón de cada hombre y de cada mujer resuene, se acoja y se viva el apremiante llamamiento: Si quieres promover la paz, protege la creación.
Vaticano, 8 de diciembre de 2009
BENEDICTUS PP XVI

[i]Catecismo de la Iglesia Católica , 198. 
[ii]Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 2008, 7. 
[iii]Cf. n. 48. 
[iv]Dante Alighieri, Divina Comedia, Paraíso, XXXIII, 145. 
[v]Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 1990, 1. 
[vi]Carta ap. Octogesima adveniens, 21. 
[vii]Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 1990, 10. 
[viii]Cf. Carta enc. Caritas in veritate, 32. 
[ix]Catecismo de la Iglesia Católica , 295. 
[x]Heráclito de Éfeso ( 535 a .C. ca. – 475 a .C. ca.), Fragmento  22B124, en H. Diels-W. Kranz, Die Fragmente der Vorsokratiker, Weidmann, Berlín 19526.
[xi]Cf. Carta enc. Caritas in veritate, 48. 
[xii]Juan Pablo II, Carta enc. Centesimus annus, 37. 
[xiii]Cf. Carta enc. Caritas in veritate, 50. 
[xiv]Const. past. Gaudium et spes, 69. 
[xv]Cf. Juan Pablo II, Carta enc. Sollicitudo rei socialis, 34. 
[xvi]Carta enc. Caritas in veritate, 37. 
[xvii]Pontificio Consejo «Justicia y Paz», Compendio de la Doctrina  social de la Iglesia, 467; cf. Pablo VI, Carta enc. Populorum progressio, 17.
[xviii]Cf. Juan Pablo II, Carta enc. Centesimus annus, 30-31.43. 
[xix]Carta enc. Caritas in veritate, 49. 
[xx]Ibíd. 
[xxi]Cf. Santo Tomás de Aquino, S. Th., II-II, q. 49, 5. 
[xxii]Cf. n. 9. 
[xxiii]Cf. n. 8. 
[xxiv]Pablo VI, Carta enc. Populorum progressio, 43. 
[xxv]Carta enc. Caritas in veritate, 69. 
[xxvi]Juan Pablo II, Carta enc. Centesimus annus, 36. 
[xxvii]Carta enc. Caritas in veritate, 51. 
[xxviii]Cf. ibíd., 15.51. 
[xxix]Cf. ibíd., 28.51.61; Juan Pablo II, Carta enc. Centesimus  annus, 38.39.
[xxx]Cf. Carta enc. Caritas in veritate, 70. 
[©Libreria Editrice Vaticana]

jueves

LA LUZ BRILLÓ EN LAS TINIEBLAS, A LOS QUE LA RECIBEN LOS HACE HIJOS DE DIOS, DE LA LUZ, DEL DÍA, DE LA VIDA…

Una vez más nos preparamos para celebrar el Misterio del Amor, la ternura, la bondad y cariño del Dios que despojándose de su categoría divina se METIÓ EN NUESTRA HISTORIA, con rostro humano y cercano. Poniendo su carpa entre nosotros, mezclándose con nuestra naturaleza humana, “metiéndose en el barro”. Todo esto por el SÍ libre y consciente e María.
Para iluminar la oscuridad de la historia y de los hombres: “La luz brilló en las tinieblas”. Al aparecer el Emanuel (Dios con nosotros) para que el que crea en Él y lo acepte en su corazón pueda ser y vivir en la libertad de los Hijos de Dios, y no ser esclavo de nada ni de nadie, ni vivir en el temor ni en la desesperación, sino en la esperanza de que camina con nosotros y que somos portadores y herederos de las promesas.
Para los que creemos en Él y para todos los hombres de buena voluntad la celebración de la navidad nos invita cambiar las tinieblas en luz:
• Donde haya violencia verbal y física, ser constructores de paz, de diálogo.
• Donde se atropelle a la persona por su condición, su origen, o pensamiento distinto… poner la luz del respeto, el amor y la aceptación.
• Donde la vida se vea despreciada o atropellada en todas sus formas: del no nacido, del niño, del anciano, por la violencia delictiva, la droga, luchar por la vida.
• Donde haya hermanos excluidos, sobrantes, descartables, luchar por políticas públicas más justas, universales y equitativas para generar inclusión.
• Donde existan situaciones dramáticas y escandalosas de pobreza, no ser indiferentes y acostumbrarse a ello, sino buscar una distribución más justa y equitativa de los bienes, generar fuentes de trabajo.
• Donde exista corrupción, poner la luz de la transparencia, la participación, el servicio y compromiso ciudadano.
• Donde el liderazgo y el poder se aprovechen en beneficio propio, entender y utilizar el poder como servicio al prójimo, al bien común, a los más débiles, respaldado con el testimonio y la coherencia de vida.
• Donde haya individualismo, indiferencia, insensibilidad ante la pobreza, el sufrimiento y los problemas del otro, poner la luz de la cercanía, del compromiso y la solidaridad.
• Donde exista la ausencia de Dios, de lo trascendente, llenarlo con el anuncio de la buena Nueva de la vida del Evangelio.

Consciente de que para el creyente nada de lo humano le tiene que resultar extraño y que sin Dios en nuestros corazones y en nuestras vidas y en nuestros asuntos, andaremos desamparados, angustiados, quiero, como discípulo-misionero de Jesús y Pastor de esta Diócesis de Catamarca, ser portador de BUENA NOTICIA, de esperanza, de justicia y de Paz y no profeta de desventura (Doc. De Aparecida, nº 30).
A todos y a cada uno de ustedes les hago llegar mi cordial saludo navideño y los votos para un 2010, Año Jubilar Diocesano, de justicia, amor, unidad y paz.
Mons. Luis Urbanč
Obispo de Catamarca

Horarios de Misas de Nochebuena en templos de la ciudad capital



Catedral Basílica de Nuestra Señora del Valle
Jueves 24 de diciembre, a las 22.00
Viernes 25 de diciembre, a las 7.00 y 20.30.

Santa Rosa de Lima – Rojas 50
Sede parroquial: 24 de diciembre, 22.00; 25 diciembre, 20.30.
Oratorio del Perpetuo Socorro: 24 de diciembre, 20.30.
Capilla del Señor del Milagro (Choya): 24 de diciembre, 20.00.
Capilla de Fátima (avenida Ruso y Juan Pablo Vera): 24 de diciembre, 21.30.
Oratorio de la Santísima Trinidad (avenida San Juan Bautista, al lado de los talleres de El Nene): 24 de diciembre, 19.00.
Casa del Niño (barrio 500 Viviendas): 24 de diciembre, 20.00.
Barrio San Martín de Porres, centro vecinal (Juan Pablo Vera S/N): 24 de diciembre, 19.00.
Hospital San Juan Bautista: 24 de diciembre, 21.30. Luego se realizará un recorrido por las salas de enfermos.

San Roque – La Chacarita
Sede parroquial: 24 de diciembre, 22.00. 25 de diciembre, 20.00.
Capilla Sagrado Corazón de Jesús (Banda Varela Alta): 24 de diciembre, 18.00.
Capilla San José (Banda de Varela Baja): 24 de diciembre, 19.00.
Capilla de Fátima (Barrio 240 Viviendas-Villa Parque Chacabuco): 21.00
Barrio 240 Viviendas: 24 de diciembre, 20.00.
Ermita Virgen Niña (Villa Reyes): 25 de diciembre, 19.30.
Plazoleta Esperanza (Barrio Esperanza): 25 de diciembre, 21.00.

De la Santa Cruz – Barrio Altos de Choya
Sede parroquial: San Pantaleón (Barrio Altos de Choya): 24 de diciembre, 22.00.
San Expedito (40 Viviendas Norte): 24 de diciembre, 19.00.
San Roque González (Barrio Parque América): 24 de diciembre, 20.30.
San Juan Diego (Barrio 32 Viviendas Norte: 25 de diciembre, 20.00.
San Benito de Palermo (Barrio Juan Domingo Perón): 25 de diciembre a las 21.00.

San José Obrero – Ayacucho 1633- Barrio La Tablada
Sede parroquial: 24 de diciembre, 22.00.
Capilla de Santa Teresita: 24 de diciembre, 20.00.

San Pío X – Barrio Libertador II
Sede parroquial: 24 de diciembre, 22.00.
Vicaría de San Ramón: 24 de diciembre, 20.00

San Nicolás de Bari – San Nicolás de Bari (ex Esmeralda) - Barrio La Viñita
Sede parroquial: 24 de diciembre, 21.00.
Capilla Nuestra Señora del Rosario: 24 de diciembre, 19.30.

Inmaculado Corazón de María – República 167
Sede parroquial: 24 de diciembre, 20.00.
Capilla María Auxiliadora: 24 de diciembre, 21.00.

Sagrada Familia – General Roca 251- Barrio Villa Cubas
Sede parroquial: 24 de diciembre, 21.00.
Capilla Virgen de la Paz (Barrio Achachay): 24 de diciembre, 20.00.

Sagrado Corazón de Jesús – Zurita 664
Sede parroquial (templo nuevo, 1º de Mayo frente a plaza 25 de Agosto): 24 de diciembre, 22.00.

San Antonio de Padua – Almagro 772
Sede parroquial: 24 de diciembre, 21.00.

Jesús Niño – Zurita 1050
Sede parroquial: 24 de diciembre, 21.30.

San Jorge – Barrio San Jorge
Sede parroquial: 24 de diciembre, 22.00.
Barrio Luis Franco (casa de familia): 24 de diciembre, a las 20.00.

miércoles

Preparan la Navidad en la parroquia de la Santa Cruz



La parroquia de la Santa Cruz dio a conocer el programa preparado por esa comunidad para celebrar la Santa Navidad. El mismo se inicia el miércoles 23 de diciembre, celebrando a la Virgen de la Dulce Espera, con la bendición de embarazadas, durante la misa de las 19.30 en San Diego (barrio 32 Viviendas Norte).
El resto del programa se desarrollará según el siguiente detalle:

Jueves 24 de diciembre:
19.00- Misa de Vísperas de Navidad en San Expedito;
20.30- Misa de Vísperas de Navidad en San Roque González
22.00- Misa de Nochebuena en San Pantaleón
Viernes 25 de diciembre:
N a v i d a d
20.00- Misa de Navidad en San Juan Diego (barrio 32 Viviendas Norte).
21.00- Misa de Navidad en San Benito de Palermo (barrio Juan Domingo Perón).
Sábado 26 de diciembre:
19.00- Misa de Precepto en San Juan Diego
20.30- Misa de Precepto en San Pantaleón (barrio Altos de Chota.
Domingo 27 de diciembre:
Sagrada Familia
09.00- Misa de Precepto Dominical en San Benito de Palermo.
19.00- Misa de Precepto Dominical en San Expedito.
20.30- Misa de Precepto Dominical en San Roque González.
Jueves 31 de diciembre:

Santa María, Madre de Dios – Año Nuevo
19.00- Misa de Precepto en San Expedito
20.30- Misa de Precepto en San Juan Diego
22.00- Misa de Precepto en San Pantaleón

Viernes 1 de enero:
20.00- Misa de Precepto en San Benito de Palermo
21.00- Misa de Precepto en San Roque González

Sábado 2 de enero
19.00- Misa de Precepto San Juan Diego
20.30- Misa de Precepto en San Pantaleón
Domingo 3 de enero
09.00- Misa de Precepto en San Benito de Palermo
19.00- Misa de Precepto en San Expedito
20.30- Misa de Precepto en San Roque González

martes

Charla del MFC para padres de escuela de Siján

El viernes 18 de diciembre, el Servicio de Talleres y Charlas del Movimiento Familiar Cristiano compartió una charla sobre los valores titulada “Superación para padres”, en la escuela N° 392 “Daniel de Jesús Ovejero”, de la localidad de Siján, departamento Pomán.
La misma estuvo dirigida a la comunidad de padres de familia de la citada escuela, y orientada a rescatar los valores de la familia, teniendo presente que el fin de la educación es la felicidad. “Ante el desánimo y el escepticismo que se vive hoy, los padres debemos tomar conciencia de que somos la base y el modelo en el que se miran nuestros hijos, por lo que debemos superarnos en esta gracia de ser padres, porque nunca es tarde para crecer, para cambiar. Todos poseemos valores, y es necesario aplicar leyes basadas en la autovaloración de la persona, para ser padres que acompañen y acojan a sus hijos”, expresó uno de los miembros del equipo responsable de la charla.

Se compartió un momento ameno aplicando también dinámicas de integración en la comunidad.
Los organizadores agradecen al personal directivo y docente de la escuela Nº 392 de Siján su preocupación por la familia de la comunidad educativa, quedando a disposición desde este servicio del MFC para acompañar a las familias de la zona.

lunes

Mons. Urbanč: “Tenemos que mostrar nuestro original rostro mariano"

Los miembros de los movimientos, instituciones y áreas pastorales diocesanas se reunieron en torno a altar para participar de la misa de acción de gracias, oficiada el domingo 20 de diciembre por la mañana en la Catedral Basílica de Nuestra Señora del Valle, como cierre de las actividades del año. La misma fue presidida por el Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanč, y concelebrada por el Vicario General, Pbro. Julio Quiroga del Pino, y el Vicario Episcopal de Pastoral, Pbro. José Antonio Díaz.
En su homilía, entre otros conceptos, Mons. Urbanč se refirió al ser discípulos misioneros de Cristo, con una fuerte impronta mariana.
“Queremos tener un rostro mariano. Esa es la identidad más profunda de la Iglesia catamarqueña. María tiene que estar transversalmente actuando en la vida de las instituciones”, manifestó el Pastor Diocesano, exhortando a cada uno de los integrantes de los movimientos, instituciones y áreas pastorales a que “no se encierren en sus propias reuniones”, sino que vayan en busca del hermano, a ejemplo de María que fue al encuentro de su prima Isabel.
“Que nos digan: ‘Tú eres bendito porque estás en este suelo, en esta ciudad, en este Santuario’, eso nos va a cambiar la vida, va a cambiar el rostro de esta Iglesia, porque será una Iglesia verdaderamente testimonial. Y cuánto nos falta para eso, llevamos cien años y ese perfil mariano no se nota. Me duele porque hay una excusa que se ha inventado, que cuando es la fiesta de diciembre, los catamarqueños no podemos ir porque damos lugar a quienes vienen de otro lado. Todos tenemos que estar en torno a nuestra Madre porque es la única Madre de todo este pueblo de Dios. Tenemos que mostrar nuestro original rostro mariano”.



Comprometidos con el bien común
En otro tramo de su predicación, el Obispo expresó: “Queremos comprometernos con el bien común. No estamos ajenos a nuestra sociedad, en esta ciudad, en los distintos pueblos, donde tenemos que ser luz, sal, fermento en la masa, con nuestros valores cristianos transformar la realidad, las interrelaciones personales en los distintos ámbitos de la cultura, del empresariado, de la política, de la economía, de la salud, de la educación. Ahí tenemos que estar metidos, comprometidos con el bien común. Debo entregar mi vida por el bien de todos. Cuando me corto solo, cuando no me interesa mi barrio, mi escuela, mi posta sanitaria, el centro vecinal, es un pecado grave. El cristiano no se debe evadir de sus compromisos sociales, porque el cristiano que se evade no entendió esto que dijo el Padre: ‘Quiero que vayan a trabajar en mi viña hoy’”.
“Celebrando nuestro centenario diocesano estaremos estrechamente vinculados a los festejos y al deseo del cambio que queremos para nuestra Patria bicentenaria, en 2010-2016. Los católicos tenemos un desafío de 6 años para meternos de lleno en la transformación de la sociedad, para darle un nuevo rostro a nuestra Argentina, para que rija su destino con los valores que dignifican la vida humana. Eso lo tenemos que hacer nosotros, siendo sal, luz, fermento”.

viernes

Nuevo horario de misas en San Antonio de Padua

A partir del sábado 19 del corriente mes, cambia el horario de misas en la parroquia de San Antonio de Padua, ubicada en la intersección de calles Almagro y Tucumán. La misa comunitaria vespertina se celebrará de lunes a domingos a las 20.00 hasta el 3 de enero.
Durante el primer mes del año que viene y a partir de la fecha indicada, únicamente habrá celebraciones los sábados y domingos en el mismo horario.
Misa de Nochebuena
La celebración de la misa de Nochebuena será a partir de las 21.00, el jueves 24 del corriente.
Bautismos
El sábado 19 de diciembre, durante la misa comunitaria de las 20.00, se administrará el sacramento del Bautismo.
Por tal motivo, se recuerda a padres y padrinos que deben presentarse el viernes 18 de diciembre a las 20.30 para realizar la respectiva inscripción y la catequesis prebautismal. Se ruega puntualidad.

El Obispo celebrará la Navidad con pobladores de Rincón y Chumbicha


Para los habitantes de la localidad de Rincón, en el departamento Pomán, la Nochebuena será una noche muy especial porque la celebrarán con el Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanč, quien llegará especialmente a esa comunidad, caracterizada por su profunda religiosidad.
La Santa Misa será a las 22.30, en la capilla Nuestra Señora de la Merced, que vestirá sus mejores galas para esperar la llegada del Niño Jesús.
Finalizada la celebración eucarística, los lugareños compartirán con Mons. Urbanč, la mesa navideña preparada para esta especial ocasión.
El párroco de la zona, Pbro. Guillermo Chanquía, comentaba que “la gente de Rincón está muy contenta de recibir al Señor Obispo. Son personas muy religiosas. Durante las fiestas patronales se confiesa todo el pueblo, desde el más chico al más grande. Participan de la misa las familias con todos sus integrantes, dando un fuerte testimonio de fe”.
Como actividad principal, los pobladores de esa zona del departamento Pomán se dedican a la producción de nueces.
El pueblo de Rincón se encuentra ubicado, aproximadamente, a unos 175 kilómetros de la ciudad capital, y a 15 kilómetros de la sede parroquial de Nuestra Señora de la Candelaria, ubicada en la localidad de Saujil, departamento Pomán.

Casamiento comunitario en Chumbicha
Antes de su partida hacia Rincón, el Obispo Diocesano estará en la localidad de Chumbicha, departamento Capayán, donde presidirá la Santa Misa, en el transcurso de la cual se celebrará el Sacramento del Matrimonio en forma comunitaria. Alrededor de 20 parejas sellarán su amor ante Dios, provenientes de los distintos pueblos que componen la jurisdicción parroquial de Nuestra Señora de Luján, en el departamento capayense. Durante las jornadas previas, los futuros esposos vienen preparándose para ese momento tan especial en sus vidas, con encuentros, que culminarán el domingo 20 de diciembre durante una convivencia espiritual.
Además, el Obispo administrará el Sacramento del Bautismo a niños y adultos de esa comunidad parroquial.

jueves

Misa de acción de gracias por el año que termina

Se invita a todos los integrantes de movimientos, instituciones y áreas pastorales a participar de la misa de acción de gracias, que presidirá el Señor Obispo, Mons. Luis Urbanč, como finalización del presente año. La celebración eucarística se oficiará el domingo 20 de diciembre, a las 11.30, en la Catedral Basílica de Nuestra Señora del Valle.
Juntos queremos dar gracias a Dios por todas las gracias que hemos recibido durante este año; rogar por nuestras necesidades; y poner en sus manos todo lo que hemos realizado en bien de la evangelización desde cada uno de nuestros ámbitos, como también aquello que no hemos podido concretar.
En este Año Jubilar, con motivo de los 100 años de la Diócesis de Catamarca, debemos renovarnos como miembros de esta Iglesia particular, consolidando nuestra fe en Jesús y Nuestra Madre Morena del Valle.

miércoles

La Iglesia aboga por un país en paz y reconciliado



La Iglesia abogó por un país en paz y reconciliado, y reiteró su preocupación por el incremento de los hechos delictivos, muchos seguidos de muerte, y la inseguridad.
El vocero episcopal, presbítero Jorge Oesterheld, transmitió el deseo de los obispos argentinos de "trabajar en favor de un país reconciliado y en paz, en el que todos los argentinos podamos convivir".
Asimismo, subrayó que el clima de inseguridad es "sin dudas es uno de los grandes dolores de los argentinos y de la Iglesia".
El portavoz de la Conferencia Episcopal Argentina hizo estas observaciones en declaraciones a la prensa, en el marco de la 154ª reunión de la Comisión Permanente, que por razones de salud fue presidida por el arzobispo de Tucumán, monseñor Luis Villalba, y no por el cardenal Jorge Mario Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires.
En dos días de deliberaciones, que finalizaron hoy, una veintena de obispos evaluó las acciones que se llevan adelante para poner en práctica la Misión Continental en las diócesis, y escucharon informes de las comisiones episcopales de Fe y Cultura, Pastoral Social, y Familia y Laicos, entre otras (AICA).

lunes

Cáritas cerró la labor de los talleres educativos


Cáritas llevó a cabo una cena a la canasta para cerrar la tarea que desarrollan las Cáritas Parroquiales y los diferentes talleres educativos que ofrece la institución durante el año. En un clima de verdadera fiesta, participaron los miembros de la institución pertenecientes a las distintas comunidades parroquiales junto con las familias que integran el plan educativo Emaús.

Trabajos de talleres
También hubo una exposición de los trabajos manuales que se realizan en diferentes talleres que brinda Cáritas. Se entregaron diplomas a los asistentes a los cursos de computación, cestería, entre otros; al igual que los becados; y se reconoció la valiosa labor de los docentes y colaboradores.

Pesebre viviente
Como parte del programa para la jornada, se ofrecieron cuadros de baile folclórico, y el pesebre viviente, preparado por quienes concurren a los talleres.

Fueron momentos para confraternizar, vividos por los integrantes de la institución de la Iglesia que trabaja específicamente con las personas más necesitadas, y los beneficiarios directos de esta acción, no sólo en la asistencia inmediata sino en la promoción, en este caso a través de la capacitación.

viernes

Bendecirán imagen de la Virgen de Guadalupe



El sábado 12 de diciembre se bendecirá una imagen de la Virgen de Guadalupe (foto), enviada desde el país hermano de México, y destinada al centro de asistencia a la vida naciente, a cargo del grupo Grávida (Gracias por la Vida ), que desarrollan acciones en la Diócesis de Catamarca.
La ceremonia se llevará a cabo a las 18.00, en la Catedral Basílica de Nuestra Señora del Valle, desde donde será llevada en procesión hasta la parroquia San Nicolás de Bari, ubicada en el barrio La Viñita , donde quedará expuesta para su veneración.

jueves

Triduo en honor a la Virgen de la Sonrisa

Entre el 10 y el 13 de diciembre se llevará a cabo el Triduo en honor a la Virgen de la Sonrisa, Patrona de las personas con depresión y tristeza espiritual, en la capilla de Santa Teresita, ubicada en avenida Güemes, entre calles Ayacucho y Caseros de la ciudad capital.
El mismo se enmarca dentro del Año Sacerdotal y del Centenario de la Diócesis de
Catamarca, erigida por Bula del Papa San Pío X el 5 de febrero de 1910.

El programa preparado es el siguiente:
Jueves 10: 19.30- Rezo meditado del Santo Rosario y de Letanías. Lectura de la Buena Noticia de Jesús. Oración de la Virgen de la Sonrisa
Viernes 11: 19.30- Rezo meditado del Santo Rosario y de Letanías. Lectura de la Buena Noticia de Jesús. Oración de la Virgen de la Sonrisa
Sábado 12: Fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe Patrona de América
09.00- Visita de la Virgen de la Sonrisa al Geriátrico Luisina.
18.30- Celebración de la Santa Misa. Oración de la Virgen de la Sonrisa.
19:30- Rezo meditado del Santo Rosario y de Letanías.Lectura de la Buena Noticia de Jesús.
Domingo 13: Tercer Domingo del Tiempo Litúrgico de Adviento. En este día, se recuerda la llegada de la Santísima Virgen de la Sonrisa a Catamarca y su entronización en la capilla de Santa Teresita.
09.00- Jornada de Oración. Rezo Meditado de los misterios del Santo Rosario. Oración de la Virgen de la Sonrisa. Canto del Angelus.
19.00- Celebración de la Santa Misa. Bendición de las Imágenes de la Virgen de la Sonrisa para la misión de visitar a los enfermos.
Todo peregrino y devoto, recuerde que para honrar y celebrar a la Virgen de la Sonrisa y vivir la fe cristiana como hijos de Dios, ha de procurar de recibir los sacramentos de la Reconciliación y de la Eucaristía.
La Imagen de la Virgen de la Sonrisa se venera todos los días 13 de cada mes, en la capilla de Santa Teresita, avenida Güemes 191.

Reseña
En cierto momento de su infancia, Teresita cayó en un estado de tristeza y angustia muy preocupante, luego de la muerte de su madre y de la posterior entrada al Carmelo de su hermana Paulina tan querida para ella. Se sentía abandonada y deprimida, y se enfermaba frecuentemente al punto que parecía no haber remedio ni solución para su sufrimiento.
Toda la familia se movilizó mucho para obtener la curación de Teresita. Se hicieron celebrar varias Misas en e Santuario de Nuestra Señora de las Victorias, en París, pidiendo por la salud de la pobre niña. El 13 de mayo de 1883, en la fiesta de Pentecostés, Teresita se vuelve hacia la imagen que se encuentra al lado de su cama.
“De repente, la Santísima Virgen me pareció hermosa, tan hermosa, que nunca había visto algo más bello. Su rostro respiraba bondad y ternura inefables. Pero lo que me llegó hasta el fondo del alma fue la encantadora sonrisa de la Santísima Virgen. En aquel momento, todas mis penas se desvanecieron… ¡Ah, pensé, la Santísima Virgen me ha sonreído, qué feliz soy!”.

Fiestas patronales en honor a San Diego


Del 9 al 12 de diciembre se llevarán a cabo las fiestas patronales en honor a San Diego en el salón comunitario “Mons. Elmer Miani”, de la parroquia De la Santa Cruz, ubicado en calle Padre Luis Giorgi S/N, barrio 32 Viviendas Norte, de la ciudad capital.
Todos los días a las 21.00 se reza el Triduo, con adoración al Santísimo.


Se rezará por las siguientes intenciones:
Miércoles 9:
21.30- Santa Misa presidida por el Señor Obispo Diocesano de Catamarca, Mons. Luis Urbanč.
Por familias de los barrios 26 viviendas I y II; 48 viviendas; Parque Norte, Magisterio; 56 viviendas; 32 viviendas; 50 viviendas y Los Ceibos; y 48 viviendas; y familias de barrios aledaños. Comisarías 7º y 8º. Por los jóvenes, enfermos y sus familias; los ancianos y todos los necesitados. Por los comercios de los barrios del sector, los benefactores de la comunidad y el Colegio Nuestra Señora de Guadalupe de Valle Viejo.

Jueves 10:
21.30- Santa Misa presidida por Mons. Elmer Miani, Obispo Emérito de Catamarca.
Por los sacerdotes y las vocaciones a la vida sacerdotal, religiosa, misionera y matrimonial. Por las comunidades hermanas San Pantaleón, San Roque González, San Benito de Palermo, San Expedito y San Fernando. Por el Monasterio Inmaculada del Valle. Por la misión parroquial y por los niños.

Viernes 11:
21.30- Santa Misa con Unción de los Enfermos. Por Comisión Pro – Templo; centros vecinales; catequistas, Cáritas parroquial y grupos de oración; por los floristas y floriculturistas; por las madrinas de la comunidad San Juan Diego.
22.30- Fogón. Canto de Las Mañanitas a la Virgen de Guadalupe en su día.

Sábado 12:
Día de Nuestra Señora de Guadalupe. Por el pueblo de México y América. Por los niños abortados y los que están en gestación; por la construcción del templo y acción de gracias por el primer aniversario del salón comunitario.
19.00- Procesión y Santa Misa en honor a San Juan Diego, desde plazoleta “Santo Domingo de Guzmán” por calles de barrios 26 I y II, 56; 48, 50 y 32 viviendas hasta salón comunitario “Mons. Elmer Miani”.
Llegan a esa zona de la ciudad capital las unidades de transporte de la línea 104.

¿Quién fue Juan Diego?

Juan Diego, de la etnia indígena de los chichimecas, nació en torno al año 1474, en Cuautitlán, en el barrio de Tlayácac, región que pertenecía al reino de Texcoco; fue bautizado por los primeros franciscanos, alrededor de 1524.
Juan Diego era un hombre considerado piadoso por los franciscanos asentados en Tlatelolco, donde aún no había convento, sino lo que se conoce como doctrina, donde se oficiaba misa y se catequizaba. Juan Diego hacía un gran esfuerzo al trasladarse cada semana saliendo "muy temprano del pueblo de Tulpetlac, que era donde en ese momento vivía, y caminar hacía el sur hasta bordear el cerro del Tepeyac", comenta el Pbro. Dr. Eduardo Chávez Sánchez, en «Biografía de San Juan Diego Cuauhtlatoatzin».
De acuerdo con la tradición, el día sábado 9 de diciembre de 1531, muy de mañana en el cerro del Tepeyac escuchó el cantar del pájaro mexicano tzinitzcan, anunciándole la aparición de la Virgen de Guadalupe. Ella se le apareció cuatro veces entre el 9 y el 12 de diciembre de 1531 y le encomendó decir al entonces obispo, fray Juan de Zumárraga, que en ese lugar quería que se edificara un templo. La Virgen de Guadalupe le ordenó a Juan Diego que cortara unas rosas que misteriosamente acababan de florecer en lo alto del cerro para llevarlas al obispo Zumárraga en su ayate. La tradición refiere que cuando Juan Diego mostró al obispo las hermosas flores durante un helado invierno se apareció milagrosamente la imagen de la Virgen, llamada más tarde Guadalupe por los españoles, impresa en el ayate. El prelado -que en sus escritos no dejó constancia alguna de ninguno de los hechos- ordenó la construcción de una ermita donde Juan Diego Cuauhtlatoatzin viviría por el resto de sus días custodiando el ayate.

Según lo escrito por Luis Lasso de la Vega, fue así que en 1531, diez años después de la conquista de Tenochtitlan, Juan Diego presenció la aparición de la Virgen María, cuando tenía cerca de 60 años y narró los acontecimientos a don Antonio Valeriano de Azcapotzalco, un indígena letrado por conventos jesuitas en la crónica del Nican Mopohua.

Murió en la ciudad de Mexico, el 30 de mayo de 1548, a la edad de 74 años.

Fue beatificado (junto a San José María Yermo y Parres y los beatos Niños Mártires de Tlaxcala) en la Basílica de Guadalupe de la Ciudad de México, el 6 de mayo de 1990, durante el segundo viaje apostólico a México del papa Juan Pablo II. Finalmente fue canonizado en 2002 por el mismo Juan Pablo II.

miércoles

Imponente muestra de fe a la Madre Morena del Valle


Una multitud de fieles peregrinó por las calles de San Fernando del Valle en la culminación de las fiestas patronales en honor a la Virgen del Valle, cuya característica especial fue el lanzamiento del Año Jubilar, en ocasión del Centenario de la Diócesis de Catamarca.
La procesión partió desde la Plaza del Maestro hasta donde fue trasladada la Sagrada Imagen en brazos del Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanč, para dar inicio a la marcha, en cuyo trayecto se elevaron súplicas y cantos, mientras se desgranaban los misterios del Santo Rosario. Junto a la Imagen de la Virgen del Valle caminó el clero de toda la diócesis; religiosas y religiosos; las autoridades provinciales y municipales, encabezadas por el Gobernador, Ing. Eduardo Brizuela del Moral, y el Intendente de la Capital, Dr. Ricardo Gaspar Guzmán, respectivamente; delegaciones de colegios confesionales, agrupaciones gauchas e instituciones eclesiales y civiles.
A su arribo al Paseo de la Fe, la Imagen Sagrada fue recibida bajo los sones de la Banda de Música de la Policía de la Provincia, los aplausos y los pañuelos al viento, que se confundieron con gestos de ternura y amor a la Madre.

Recorrida histórica

En ocasión del Centenario de la Diócesis, los presentes pudieron observar a través de pantallas colocadas en las columnas del atrio catedralicio, imágenes que acompañaban una breve reseña de la historia de la Iglesia de Catamarca.
Y a modo de desafío se convocó a una familia, que representaba a toda la comunidad: adultos, jóvenes, niños, ancianos, excluidos, a los cuales la Iglesia acoge con especial atención.


Apertura al Año Jubilar

El gesto simbólico con el cual, el Obispo Diocesano dio inicio al Año Jubilar por el Centenario de la Diócesis, fue la apertura de la Puerta Santa del Jubileo representada por el ingreso a la nave norte de la Catedral Basílica. Lo acompañaron en ese significativo momento, el Gobernador Eduardo Brizuela del Moral y el Intendente de la Capital Ricardo Guzmán, junto con otras autoridades.
Posteriormente, Mons. Urbanč en su alocución final convocó a los fieles a los fieles a vivir en plenitud el Año Jubilar que dejó inaugurado en el Día de la Inmaculada Concepción.
Tras la entonación de las estrofas del Himno Nacional Argentino y la ceremonia de arriamiento de la Bandera, el Señor Obispo impartió la bendición apostólica.
A su finalización, Mons. Urbanč portando la Imagen de la Virgen del Valle, y acompañado por las autoridades civiles y el clero diocesano ingresaron por la Puerta Santa y se invitó a todo el pueblo de Dios a ingresar por la misma, cumpliendo con las condiciones para obtener las indulgencias del Jubileo.

El Obispo lanzó el Año Jubilar por el Centenario de la Diócesis


Durante la Misa Solemne en honor a la Inmaculada Concepción, oficiada a las 9.00, en el atrio de la Catedral Basílica, el Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanč, lanzó oficialmente el Año Jubilar con motivo del Centenario de la Diócesis, que se extenderá hasta el 8 de diciembre de 2010.
En la celebración eucarística estuvieron presentes las principales autoridades provinciales y municipales, encabezadas por el Señor Gobernador, Ing. Eduardo Brizuela del Moral, y el Señor Intendente de la Capital, Dr. Ricardo Gaspar Guzmán, ambos acompañados por sus esposas.
En el inicio de la ceremonia religiosa, el Vicario General de la Diócesis, Pbro. Julio Quiroga del Pino, dio lectura a sendos decretos por los cuales los Poderes Ejecutivos de la Provincia y del Municipio, adhieren a las celebraciones por los cien años de la creación de la Diócesis de Catamarca. También la Cámara de Diputados de Catamarca adhirió a la apertura del año dedicado a celebrar el Centenario de la creación de la Diócesis de Catamarca.
Por su parte, la Cámara de Senadores de la provincia declaró de Interés Legislativo las actividades programadas en conmemoración del Centenario de la Diócesis de Catamarca, que se llevarán a cabo desde el 8 de diciembre de 2009 y hasta el mismo día de 2010. Lo hizo a través de la declaración parlamentaria C.S. Nº 034/09.
En el inicio de su homilía, que consistió en la lectura de la Carta Pastoral en ocasión del Centenario Diocesano, el Obispo Luis Urbanč agradeció la presencia del actual Obispo Emérito de Catamarca, Mons. Elmer Miani, quien llamó al Trienio de Preparación para vivir plenamente el Jubileo, y concelebró la Santa Misa junto con el clero de la Diócesis.

domingo

Mons. Urbanc a los jóvenes: "Déjense cautivar por María"



Con batucadas, cánticos, mucho color y alegría, los jóvenes rindieron su homenaje a la Virgen del Valle en el séptimo día del novenario en honor a la Inmaculada Concepción.
Provenientes de los cuatro puntos cardinales, llegaron hasta la Catedral Basílica para participar de la Santa Misa, que a raíz de la lluvia caída debió realizarse en el templo catedralicio, y no en el atrio de la Catedral como estaba previsto.
Del sector norte arribaron los chicos de las parroquias San Antonio de Padua y De la Santa Cruz, y de los colegios Juan Pablo II y Virgen del Valle, quienes se concentraron en la plaza Virgen del Valle.
Desde el sur llegaron los jóvenes de las comunidades parroquiales de San Jorge, Sagrado Corazón de Jesús, San Pío X, San José Obrero y San Nicolás de Bari, y de los colegios Fasta y Carmen, quienes peregrinaron desde la plaza 25 de Agosto.
La plazoleta ubicada frente al antigua edificio del Hospital San Juan Bautista fue el punto de referencia de los chicos de las parroquias San Isidro, San Roque y Jesús Niño, y de los colegios Nuestra Señora de Guadalupe y Virgen Niña, quienes emprendieron su marcha portando la imagen de San Luis Gonzaga, Patrono de los Jóvenes, precedida por niños llevando globos en sus manos.
Desde el oeste concurrieron los jóvenes de las parroquias Sagrada Familia, Corazón de María y Santa Rosa, y de los colegios Quintana y Cristo Rey, quienes se congregaron en La Alameda, bajando por calle San Martín hasta el Paseo de la Fe, con un gigantesco muñeco franciscano.


Ser testigos creíbles de la esperanza
La celebración eucarística fue presidida por el Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanč, y concelebrada por el Vicario General de la Diócesis, Pbro. Julio Quiroga del Pino, el Vicario Episcopal de Pastoral, Pbro. José Antonio Díaz, el Delegado Episcopal de la Catedral, Pbro. Domingo Chaves, entre otros sacerdotes.
Durante su homilía, Mons. Urbanč pidió a las chicas y los chicos a que “se dejen cautivar con la Virgen del Valle, con la Madre de Dios, y que eso les quede marchado para toda la vida. Es una gracia pedimos en esta misa”.
En otro tramo afirmó: “Queridos jóvenes, el ser humano encuentra su verdadera realización sólo en Dios, por tanto el primer compromiso que nos atañe a todos es el de ser verdaderos discípulos-misioneros… Durante este Año Jubilar por el Centenario de nuestra Diócesis, ocupémonos de ser testigos creíbles de la esperanza cristiana. La esperanza no es sólo un ideal o un sentimiento, sino una persona viva: Jesucristo, el Hijo de Dios, El es la verdadera esperanza”.


Oración perseverante
“La oración perseverante abre el corazón para acogerlo. La oración es don del espíritu que nos hace hombres u mujeres de esperanza. En distintos momentos del día denle espacio a la oración. Está bien rezar solos, pero es más hermoso y fructuoso rezar juntos, porque el Señor nos aseguró su presencia cuando dos o más se reúnen en su nombre”, apuntó el Obispo.
Asimismo, los invitó a que “participen en la liturgia en sus parroquias y aliméntese abundantemente de la Palabra de Dios, y tengan una participación activa en los sacramentos. No olviden que la Eucaristía es fuente, centro y culmen de la existencia y de la misión de todo creyente y de cada comunidad cristiana”.

Testigos de Jesús resucitado
“Queridos jóvenes -exhortó- sean testigos de Jesucristo resucitado. Denlo a conocer a todos los que están buscando la esperanza que dé sentido a su existencia. Si Jesús es la esperanza de ustedes, comuníquenlo gozosamente con su compromiso espiritual, apostólico y social”.
“Tomen opciones que expresen su fe. No cedan a la lógica de un interés egoísta, por el contrario, cultiven el amor al prójimo… En nuestro camino espiritual nos acompaña la Virgen, Madre de la Esperanza, Ella es para nosotros modelo y apoyo”, indicó Mons. Urbanč.
En el momento de las ofrendas, una larga columna de jóvenes acercó elementos para los hermanos más necesitados. Los del norte acercaron al altar alimentos; los del sur llevaron libros; los del este, prendas de vestir, y los chicos del este ofrendaron juguetes.
Una verdadera fiesta en torno a María vivieron los jóvenes, el sábado 5 de diciembre, oportunidad en que desplegaron toda su alegría cristiana.